<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893</id><updated>2011-11-27T16:54:09.219-08:00</updated><title type='text'>Perdonen la tristeza</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>39</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-7660571840909546264</id><published>2011-08-17T10:31:00.001-07:00</published><updated>2011-08-17T10:31:56.917-07:00</updated><title type='text'>Laberinto...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desde hace un tiempo veo a Borges en diversos lugares, en diferentes estados, haciendo diversas actividades. Pero eso es imposible, porque Borges está muerto. Sin embargo, lo encontré la primera vez vestido de traje, tomando un café, mirando al vacío, esbozando una sonrisa. Lo vi, también, como un guardián, serio, parco, caminando por entre la gente, pero sin dignarse a mirar a nadie. Lo vi ayer, otra vez, mendigando, sentado sobre una vereda, con la mirada perdida, con el ojo derecho casi cerrado, con la nariz algo ancha, las canas peinadas hacia atrás y la frente amplia, envuelto en una extraña y mísera dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una especie de laberinto en el que me encuentro, porque por donde voy encuentro a Borges. Es un sinsentido, porque no todos pueden ser Borges y, además, Borges ya no está. En conclusión, dada la imposibilidad que muestra la razón, puedo decir que todos esos hombres son, efectivamente, Borges. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-7660571840909546264?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/7660571840909546264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=7660571840909546264&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/7660571840909546264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/7660571840909546264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2011/08/laberinto.html' title='Laberinto...'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-5273537088917377993</id><published>2011-07-24T19:57:00.000-07:00</published><updated>2011-07-24T20:34:22.592-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El hombre se despierta, de lunes a sábado, al amanecer. Aunque el despertador suena a las 5:55, él ya está expentante desde varios minutos antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se levanta -no siempre sin pereza- se asea, viste y llena su termo con café extracargado y sale, sin que nadie lo sepa, rumbo a la universidad en la que estudió hace algunos años, para encontrarse, aunque sea por algunos minutos, con la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre ha dicho en su casa que tiene un trabajo de un par de horas en la mañana y por eso sale siempre tan temprano, muy abrigado, con su mochila y un termo. Sin embargo, ese trabajo no existe, así como tampoco existe el pago que el hombre ha dicho que recibe mensualmente. Lo único que recibe es ráfagas diarias y matutinas de esa cosa siempre tan abstracta, breve y evasiva que conocemos como felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre lleva en su mochila algunos materiales, que son los que lo llevan a esa quizás ilusoria felicidad: su computadora, lapices, borrador, tarjador y papeles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre, su cerebro, su corazón, ebullen en esas horas tempranas, se siente flotando, con la mente fuera de este mundo, rodeado de eso que el cree, quizás erroneamente, que es felicidad; aunque sabe que desayunar solo café puede serle perjudicial, aunque no gane ni un centavo por lo que hace, aunque nadie sepa ni le interese lo que está haciendo, aunque para muchos eso sería una pérdida total de tiempo y dinero, aunque sepa que despertarse tan temprano hará que sus energías disminuyan antes de lo usual, aunque sepa que al hacer eso no recibe ninguna recompensa real salvo esa sensación de dicha que lo visita cada vez más seguido. ¿Por qué hago esto entonces? Se pregunta una mañana, el hombre. Porque me nace de los cojones, se responde así mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre, entonces, con esa respuesta en mente, vuelve a hacer lo que lo lleva a esos momentos de exaltación e incluso extasis, de emoción y alegría, de eso que el cree y siente que es felicidad. El hombre vuelve a esa historia que lo envuelve y consume y desfoga desde hace tanto tiempo. Porque eso que el hombre hace es, para él, lo mejor que puede haber en este mundo, la única forma (junto con leer) que él conoce como felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre vuelve a escribir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-5273537088917377993?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/5273537088917377993/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=5273537088917377993&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/5273537088917377993'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/5273537088917377993'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2011/07/el-hombre-se-despierta-de-lunes-sabado.html' title=''/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-5681936757470457829</id><published>2010-09-12T11:44:00.001-07:00</published><updated>2010-09-12T11:44:23.348-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Dos o tres horas diarias de soledad, energia, salud, tranquilidad y concentración; es lo úncio que pido. Dos o tres horas para escribir lo que tengo que escribir y terminar lo que tengo que terminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, veré si valió la pena, si sirvió de algo o si tuvo algún valor lo que hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, que venga lo que tenga que venir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-5681936757470457829?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/5681936757470457829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=5681936757470457829&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/5681936757470457829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/5681936757470457829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2010/09/dos-o-tres-horas-diarias-de-soledad.html' title=''/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-5785829048404005696</id><published>2010-07-16T20:33:00.000-07:00</published><updated>2010-07-16T20:50:32.208-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Guardamos todos un libro, tal vez, un gran libro, pero que en el tumulto de nuestra vida interior rara vez emerge o tan rápidamente que no tenemos tiempo de arponearlo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;(Julio Ramón Ribeyro)&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 294px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5494717060938788178" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/TEEoDf6I7VI/AAAAAAAAARA/woNaI4Y9CHo/s320/jrr.jpg" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-5785829048404005696?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/5785829048404005696/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=5785829048404005696&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/5785829048404005696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/5785829048404005696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2010/07/guardamos-todos-un-libro-tal-vez-un.html' title=''/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/TEEoDf6I7VI/AAAAAAAAARA/woNaI4Y9CHo/s72-c/jrr.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-6793508244448276137</id><published>2010-01-27T12:53:00.000-08:00</published><updated>2010-01-27T13:00:54.946-08:00</updated><title type='text'>Volver</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Escribir nuevamente en este blog es algo que, la verdad, no pensaba volver a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hace un rato, después de leer a medias algunos posts antiguos, y de disfrutar los comentarios (graciosos, alentadores, originales), encontré la solución a algo que me estaba sucediendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos meses se han dado algunos cambios en mi vida, y también han ocurrido situaciones de diversos tipos. A menudo, cuando pasaba por estos cambios o situaciones, o recordaba estos hechos, pensaba en cómo podría contar las posiciones, dudas, reacciones, etc., que se han generado en mí. Las frases venían a mi mente y ahí se quedaban, y se perdían. Hasta que hace una semana se me ocurrió que todas esas cosas que escribo en la mente, podía escribirlas nuevamente en Word y, por qué no, colgarlas en este blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recién ahora, después de leer un rato, me decidí totalmente a hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo otro blog, porque me parece innecesario, aunque las cosas que pienso escribir no tengan mucho que ver con la idea original del título. Además, ahora no espero mayores comentarios, porque no le diré a nadie que estoy escribiendo de nuevo acá. Si alguien pasa por casualidad, y escribe algo, estará bien, pero si nadie lo lee, no tendré problema con ello. Sólo quiero escribir y colgar en este blog algunas cosas que me suceden, dudas que tengo, porque me he dado cuenta que es una buena forma de desfogarse. Tampoco sé si postearé en un día, o en una semana; lo haré cuando salga. Supongo que hasta cierto punto esto se volverá en una especie de diario, o algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora, sólo decir que el viaje por Ecuador y Colombia fue lo mejor, inolvidable; que no me han operado de nada más y espero seguir así; que sigo con Alejandra, y estamos muy bien juntos, y hemos creado una marca de ropa (?) y que tenemos muchas expectativas con ello; que haber empezado eso está cambiando algunas cosas en mi forma de ser y de pensar en el futuro; que esto me ha alejado hasta cierto punto de escribir, pero me he dado cuenta que simplemente es algo que me gusta hacer; que la historia que estaba escribiendo, también se estancó, y después de tantos meses de haber empezado, pensé en dejar todo eso para siempre y no escribir una sola línea mas en mi vida porque simplemente no puedo y no tengo lo que se necesita, y permanecí con esa decisión dos días, hasta que sin pensarlo me senté y volví a escribir; que creo que me estoy volviendo viejo; que las palabras “matrimonio”, ”hijos”, ”para siempre”, “libertad”, etc., y todo lo que conlleva sus respectivos significados, me están dando vueltas; que la vida, en muchos aspectos, se está dando de forma totalmente opuesta a lo que quería o esperaba, y que esto tiene, como todo sus cosas buenas y malas, que… etc., etc., etc.…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás escriba sobre algunas de estas cosas, o sobre todas, o sobre cosas totalmente distintas (o sobre nada). Eso ya se verá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora cuelgo esto, para ver qué pasa, sin esperar otro lector que no sea yo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-6793508244448276137?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/6793508244448276137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=6793508244448276137&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/6793508244448276137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/6793508244448276137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2010/01/volver.html' title='Volver'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-1400390038604315774</id><published>2009-07-09T14:53:00.000-07:00</published><updated>2009-07-09T15:02:47.685-07:00</updated><title type='text'>A modo de despedida</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;“Hace tiempo que no escribo ni leo nada. Por alguna razón, el interés ha disminuido, mas no desaparecido. Pero por ahora, simplemente, no lo hago”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribí eso hace un par de meses, cuando por alguna razón u otra no podía escribir nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero poco a poco, todo fue volviendo a la normalidad, e incluso, ahora, ha mejorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribí un par de posts, he planeado y haré un súper viaje, creé dos blogs (&lt;a href="http://historiaviaje.blogspot.com/"&gt;sobre mi viaje&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://digoyodigoyo.blogspot.com/"&gt;sobre opinión&lt;/a&gt;), he vuelto a leer (y releer), y, lo más importante, he empezado, por fin, algo que tenía en mente hace años, y que me tiene contento, paranoico y expectante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy empezando a escribir la parte inicial, de algo que he estado escribiendo en mi mente hace más de cinco años. Por fin, desde hace unas semanas, todo ha empezado a fluir. Las imágenes, diálogos, frases, todo lo que siempre rondaba en mis ideas, están empezando a ordenarse y ya tengo una estructura inicial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos días, he escrito durante horas el “esqueleto” de lo que escribiré después. Las ideas han ido surgiendo una tras otra, mientras escribía o mientras estaba en el bus, comiendo o haciendo cualquier cosa. Por eso digo que ando algo paranoico. Sólo pienso en esa historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a eso, creo que dejaré de escribir en este blog, quizás por un buen tiempo, quizás para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejo este blog porque no quiero distraerme ni perder tiempo en escribir nada que no sea esa historia que necesita salir de una vez por todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El blog del viaje durará lo que dure el viaje, esa fue la idea desde el principio. En cuanto al otro, no sé. (Ya veremos qué pasa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este espacio me ha traído muchas cosas, anecdóticas, divertidas y memorables. Hay cosas que son dignas de contar (algún día) y que serán difíciles de creer. Ha sido también una forma de desfogue, de liberarse de ciertas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensaba terminar con una frase memorable, una despedida sentida o algo así, pero, por esta vez, no quiero escribir un post interminable (como acostumbro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a ello, este es el post que más tiempo me ha tomado escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora, eso es todo. Espero que me vaya bien en lo que he empezado. Espero que les vaya bien en todo. Ya nos vemos, o nos leemos. &lt;strong&gt;Gracias&lt;/strong&gt;. Chau. Fin. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-1400390038604315774?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/1400390038604315774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=1400390038604315774&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/1400390038604315774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/1400390038604315774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2009/07/modo-de-despedida.html' title='A modo de despedida'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-6839714510767338881</id><published>2009-06-22T09:21:00.001-07:00</published><updated>2009-06-22T17:58:59.977-07:00</updated><title type='text'>Apariciones</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;La presencia de chica del paradero, que vi hoy, primero de espaldas, con un pantalón negro, elegante, apretado, extremadamente apretado, gloriosamente apretado. Fue imposible no notar, ni dejar de mirar, su parte trasera; redonda, compacta, firme, levantada, monumental. Luego su rostro. Mejillas claras, con rubor algo excesivo, pero que a ella le quedaba bien; aunque supongo que a ella todo le quedaría bien, y sería perfecto si no llevara nada. Bienaventurado el que tenga o haya tenido la dicha de verla en su natural y perfecta desnudez. Tenía facciones finas y llevaba un cerquillo gracioso, milenario, como Cleopatra; un cerquillo que era el marco perfecto para sus ojos y su mirada. Podía tener 18 como 22 años, pero tenía mirada de niña, graciosa, inocente. Permanecí contemplándola por unos minutos, con el deseo de decirle que me parecía preciosa, pero no lo hice. Luego subí al bus, y la perdí de vista. Su imagen se disolvió en la lejanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica que apareció en Barranco, por el Puente, con una voz celestial, que no era peruana, por el acento que tenía. Un acento colombiano o venezolano, o de algún lugar del Caribe; un acento que encandilaba, adormecía, lo ponía a uno sobre las nubes. Solo le oí un par de palabras, cuando me preguntó algo. Esas palabras bastaron para quedarme encantado, pero no fue todo. Tenía risa fácil, mirada alegre y mejillas redondeadas, como otras partes de su cuerpo. Era un cuerpo esculpido no solo por la naturaleza, sino también por los dioses. Y la chica no tenía reparos en mostrar esos atributos divinos, que desencadenaban deseos terrenales. Llevaba un escote que mostraba unos pechos lozanos, firmes, perfectos, que parecían querer salir de la opresión en que se encontraban, y mostrarse al mundo, y deslumbrarlo. Y así como apareció, y me arrulló con su voz, se fue, moviendo sus monumentales caderas, que continuaban y se cerraban en una cintura breve, frágil. Se fue caminando alegremente, dejando primero felices y luego desdichados a todos los que la contemplaban; porque en su caminar, en los pasos seguros que daba, dejaba atrás también la esperanza de cualquier simple mortal de posar algo más que la mirada sobre su perfecta figura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La aparición de la chica que subió al bus en la mañana. En medio de toda la gente que subía y bajaba – personas típicas, simples mortales – apareció ella, de la nada. Fue su rostro lo que me llamo la atención. Un rostro pálido, singular, casi perfecto, que contrastaba, por la tonalidad, con sus labios, muy rojos, natural pero no terrenalmente rojos; labios que mostraban seriedad, enigma, misterio, como su mirada, que parecía no posarse en nada ni en nadie, una mirada altiva pero serena. Esa chica no merecía ni debía andar en buses, es más, parecía que podía flotar. Era delgada, vestía bien, elegante pero no en exceso. Por algún motivo tuve la impresión que iba a una entrevista de trabajo, y que seguro lo conseguiría. A una chica así no puede decírsele que no. Bajó en el mismo lugar que yo, pero mientras yo caminé hacia la derecha, esperando que ella siguiese la misma ruta, para poder contemplarla un momento más, ella cruzó la pista, casi sin posar sus pies sobre la tierra, serena, sin mirar a los autos, en su mundo. Y así desapareció, por entre las calles, como una aparición divina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;[&lt;strong&gt;Update&lt;/strong&gt;] La chica que acaba de aparecerse, hace unos minutos, cuando yo ingresaba a la biblioteca. Vi sus ojos, nada más, por un instante mágico, ojos celestes, inmensos, profundos, ojos de gata, ojos divinos, mirada penetrante, pestañas risadas, ojos por los que cualquiera, dichoso, se perdería. Y luego el resto de su ser. Cejas y cabellos claros, delgada figura, parada relajada, labios pequeños. Nada importa tanto. Su mirada fue todo. Seguí mi camino, subiendo las escaleras, volteé para tratar de verla nuevamente, para tratar de perderme en su mirada y quedarme ahí, si fuera posible. Pero sólo la vi alejarse, perderse en la noche que ya ha comenzado, desaparecer en la nada, dejándome perdido, sin poder volver a perderme en su mirada.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Apariciones divinas, fugaces, casi instantáneas, que me dejan pensando en la posibilidad de seres no terrenales, seres celestiales, seres enviados a la tierra sólo por unos instantes, para dejarnos su huella y llevarnos al espacio de lo divino al menos por unos minutos o segundos, para después dejarnos, desolados, ante nuestra inminente condición de simples mortales.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-6839714510767338881?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/6839714510767338881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=6839714510767338881&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/6839714510767338881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/6839714510767338881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2009/06/apariciones.html' title='Apariciones'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-8091706165133465396</id><published>2009-06-01T10:31:00.000-07:00</published><updated>2009-06-01T10:42:20.284-07:00</updated><title type='text'>Recorrido</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Es sábado por la mañana. Estoy en migraciones, para renovar mi pasaporte. Es una nueva oficina, a media cuadra de donde yo viví de niño y parte de la adolescencia. Me dicen que no hay atención. Salgo maldiciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decido ir caminando hasta mi actual casa, pero cuando llego a una esquina, recuerdo que a media cuadra está un parquecito, al que iba a jugar de niño. Dudo por un instante, pero finalmente decido ir. Han pasado más de diez años desde la última vez que estuve ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo sigue igual, el parque, la gruta con la virgen, la pista áspera y maltratada, que nunca han mejorado, en la que alguna vez me caí y raspé manos y rodillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación que me han traído los recuerdos de ese lugar, me impulsa a seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces camino, paso por calles que recordaba más o menos, y otras que había olvidado casi por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego a un parque grande, al que sólo iba en mis días más aventureros de niño, en bicicleta, alejándome de casa. Recuerdo una tarde, iba con mi bicicleta a toda velocidad, por ese parque, cuando me di cuenta que iba a chocar contra una banca, pero por alguna razón no frené, o los frenos no funcionaron, el resultado fue un golpe seco, algo de dolor, sobre todo en mi zona frágil. Sonrío recordando eso. Pero el parque ya no es el mismo. Está descuidado, hay un cartel que promueve la desratización. Sigo caminando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego a una zona que había olvidado totalmente, en la que hay casitas casi iguales y tiendas. Algunas siguen igual, otras han cambiado. Es increíble cómo ese lugar había desaparecido de mi mente, pero al estar ahí, los recuerdos regresan sin parar. Sigo mi camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy por una gran avenida. Sé a dónde me llevará. Al mercado. A ese lugar al que fui muchas veces de niño, junto con mi mamá. Pero ahora estoy caminando sólo, y en sentido opuesto. Estoy avanzando por la que era la ruta de regreso a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras avanzo, reconozco más lugares, el tallercito dónde reparaban radios y la lavandería, por ejemplo. También veo tiendas venidas a menos, al mismo tiempo que negocios que nunca había visto antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego al mercado. Ya no están los puestos y tiendas en las que vendían juguetes, donde mi mamá me compró mi primer G.I. JOE, o la tienda grande, diferente, donde mi papá me compró mi pelota Adidas FIFA Cuestra Gemini. Ahora esa tienda es un conjunto de stands, el vidrio que hacía las veces de mostrador ya no está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo a mi izquierda, y están los pollos colgados, muertos, pelados. Al fondo está la señora de los pescados, por el otro pasaje, las verduras. No entro, voy por el que era mi lado preferido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esa zona vendían casettes, más juguetes, trompos, ludos, de todo. Recuerdo que ahí vi un muñeco de Street Fighter, que me gustó mucho, y que una mañana, cuando no pude acompañar a mi mamá, por un ataque de bronquios que no me dejaba respirar, ella me lo compró y llevó a casa. Ahora hay gente ofreciendo llamadas, stands con venta de celulares o mp3, pero el lugar es el mismo, la estructura no ha cambiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo caminando y veo tiendas que permanecen iguales a como las recordaba, como el bazar, la tienda de abarrotes y una de ropa, que siempre fue fea. Paso por el pasaje donde iba a comprar “figuras escogidas”, para mis álbumes del Mundial ’94, o Caballeros del Zodiaco, todo eso lo recuerdo ahí mismo, todo viene de repente. Sin embargo, ahora en ese lugar venden juegos de Play Station. Las cosas cambian.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termino mi recorrido por el mercado, yendo a la zona donde un señor vendía emolientes. Tenía un puesto de color rojo, y siempre estiraba la linaza al momento de servir. Era algo que me gustaba ver. Al llegar al lugar, veo que el puesto ya no es rojo, ahora es blanco, y en lugar del señor, está una mujer. Estaba con ganas de tomar un emoliente, pero no lo hago, lo considero una traición, al señor del puesto rojo y a mis recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo del mercado por la ruta que era de llegada. La zona donde había puestitos de fruta y verdura es ahora otro mercado, de cemento y stands.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es algo que he notado a lo largo de este camino. Los lugares y el tiempo han tenido relaciones distintas. Para algunos, ha sido una renovación total, un cambio que sustituye al pasado casi sin dejar huella. Otros lugares, han avanzado con el tiempo, modernizándose sin perder su esencia. También están, aunque pocos, los que siguen tal como recordaba, el tiempo no los ha afectado. Y por último, están los que han perecido, lugares que son muestra clara de derrota, de ser restos que se quedaron atrás, sin mayor esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora paso por la iglesia, toda blanca. Recuerdo que siempre que pasaba por ahí, mi mamá me decía que me persignara. Y lo hacía. Ahora no lo hago, no creo en eso. Sin embargo tengo deseos de entrar, pero las puertas están cerradas, y me da risa ver en la parte superior del portón, el logo de una empresa de seguridad. La modernidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces sigo, paso por un parque más, también destruido por el tiempo. Paso también por la “canchita” de futbol, lugar al que fui rara vez, porque no podía correr mucho, por los bronquios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego a la cuadra donde vivía. Ahora todos son negocios. Y una oficina de migraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pequeño bazar de la señorita Norma ahora es una gran tienda, con un centro dental en el segundo piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar donde alquilaban Super Nintendo, ahora es una cabina de Internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa de la niña con la que jugaba y con la que iba a buscar a un ratoncito blanco, ahora es un edificio enrejado. Eso también ha cambiado, antes todas las casas tenían jardines y puerta. Ahora hay rejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar donde vivía Don Mariano, ahora es un restaurant. Don Mariano era un viejito vasco, buena gente. Un día murió, vino un sobrino y vendió el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente llego a mi antigua dirección, con el número 1154.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi casa ya no existe. En realidad sólo es el lugar donde estaba la casa. Ahora es una construcción dividida en tres partes, que mi papá alquila. En el primer piso, un restaurant y al costado un centro de fotografías, mientras que en el segundo, vive una familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya nada físico queda de lo que recuerdo. Me detengo un segundo frente al lugar. Nada. No hay nada de lo que había antes. La nostalgia está presente, pero ese recorrido ha sido vivificante. Ver todos los cambios me ha hecho pensar en mis cambios también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doy media vuelta y tomo un taxi, mientras pienso que quiero volver en cinco o diez años, para revivir los viejos momentos, y comprobar los cambios, beneficios y estragos que se han dado en los lugares y en mi, ante el inexorable paso del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Sucedido: 30-05-09 (en el 2015 0 2020 volvemos).&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Sé que el "nivel" de este escrito es bastante bajo, pero quiero que quede registrado).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-8091706165133465396?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/8091706165133465396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=8091706165133465396&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/8091706165133465396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/8091706165133465396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2009/06/recorrido.html' title='Recorrido'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-3309821892518588163</id><published>2009-05-22T08:05:00.001-07:00</published><updated>2009-05-22T08:05:44.563-07:00</updated><title type='text'>La chica mala</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Estamos en mediados del año pasado, y este blog tiene una cantidad aceptable de lectores y comentarios. (Lectores y comentarios que ahora han desaparecido, merecidamente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo posteo continuamente y también leo los blogs de quienes me visitan, así como los comentarios que a ellos también les dejan. De ese modo llego a nuevos blogs, sobre todo si lo que escriben o sus fotos me llaman la atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así llego al blog de la chica mala, intrigado por su foto. Es su trasero. Un trasero grande, redondo, llamativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo lo que escribe. Son historias, reales o ficticias, sobre ella misma y sus experiencias nada inocentes. Son historias calentonas, que revelan a una chica – una mujer – liberal, desinhibida, a la que le gusta experimentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comento uno de sus posts y, al poco tiempo, ella me devuelve el comentario. Así pasamos un par de semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, un sábado en la tarde, alguien me agrega al Messenger. No reconozco el nombre ni el correo, pero acepto. Entonces veo que es ella, la chica mala. Lo sé porque tiene en su display la misma foto, la foto de su trasero. En ese momento recuerdo que en mi perfil de blogger está mi e-mail, felizmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es la primera persona que conozco gracias al blog y con la que luego “hablamos” por Messenger, pero con ella, la chica mala, la cosa va a ser diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al no tener que hablar de frente, me es más fácil estar relajado y hablarle con tranquilidad. Hablamos de todo, y los temas van variando, así como sus fotos, casi todas de su parte trasera, o de alguna parte llamativa, sinuosa, de su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan los días y seguimos hablando por el MSN, de lo que sea al principio, pero sin tardar mucho tiempo en pasar al tema sexual. Entonces empiezan las bromas de doble sentido, insinuaciones que me divierten, me parecen extrañas, porque son vía Internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esa especie de confianza que tomamos, le propongo salir. No me dice que no, pero cambia de tema. Hace lo mismo un par de veces. Después me dice que sí, pero no a dónde. Otra vez me dice que ya, pero no cuándo. La chica mala está jugando conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entro a su blog y veo que está haciendo un concurso, son preguntas sobre los cambios que ha hecho en su página, y el premio es salir con ella. No participo. No quiero porque me molesta un poco que me diga que si y luego que no. Sin embargo, ella misma me dice que lo haga, y me da las respuestas. Soy el último en participar. Y gano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es viernes, y después de un par de amagos más, en los que a veces parece que si quiere salir y otras que no, ponemos fecha  y lugar a nuestra salida. Pero ella elije todo. La cita es esta noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego al lugar, temeroso, nervioso, excitado, con gran curiosidad por lo que pueda pasar. Es la primera vez que hago algo así. Pasan un par de minutos, y entonces llega la chica mala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sorprende. Camina con mucha seguridad, moviendo sus caderas, que son prominentes, amplias, llamativas, marcadas por el pantalón apretadísimo que lleva. Tiene el pelo castaño claro, lacio y largo. Su mirada y sonrisa me gustan y me intimidan a la vez. No imaginaba que se vería tan bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos. Estoy muy nervioso, pero ella me ayuda a soltarme, bromeando. Felizmente propuso salir a tomar algo, un trago siempre me ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le digo que no sé cómo hablarle, como a alguien que conozco por primera vez o como a alguien ya conocido. Me dice que lo segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bebemos y conversamos mucho, y empezamos a hablar de nuestros blogs. Entonces, entre bromas, empezamos a hablar de sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos bebiendo, y el tema sexual continúa. Yo ya estoy algo ebrio, y casi tranquilo, dispuesto a que pase lo que tenga que pasar. La chica mala habla como experta en el tema, sabe lo que dice, y lo dice de una manera muy particular. Dice algunas cosas de forma explícita, directa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan las horas y, por petición de ella, salimos del bar. Caminamos sin rumbo, o al menos eso creo yo, mientras nos reímos de cualquier cosa y seguimos el doble sentido. Entonces la chica mala me dice que tiene frio y yo, a modo de broma, le digo ven para abrigarte. Pero ella no bromea, y viene hacia mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo la abrazo. Ella me besa. Yo correspondo a su beso. Ella se pega a mí. Yo voy bajando mis manos por su espalda. Ella roza todo su cuerpo con el mío. Así nos quedamos varios minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos caminando. En realidad yo sólo la estoy siguiendo. Tengo la impresión de que está yendo a algún lugar específico. De pronto se detiene a mitad de la calle. Vuelvo a besarla. Pasan algunos segundos y ella sonríe, ya no camina, sigue parada en la vereda. Me mira fijamente. Yo la miro sin saber bien qué decir, hasta que ella señala, con la mirada, hacia el edificio que tenemos el costado. Es un hotel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a mirarla y entonces me hace un gesto con las cejas. Me la juego y le pregunto: ¿vamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica mala sonríe, coqueta, maliciosa, con esa mirada profunda y directa que tiene. Me responde con otra pregunta: ¿Vas a escribir esto en tu blog?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo le contesto: nada de lo que pase a partir de ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-3309821892518588163?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/3309821892518588163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=3309821892518588163&amp;isPopup=true' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/3309821892518588163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/3309821892518588163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2009/05/la-chica-mala.html' title='La chica mala'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-6769012068575106507</id><published>2009-05-15T15:06:00.000-07:00</published><updated>2009-05-15T15:07:45.681-07:00</updated><title type='text'>Nuevo Post</title><content type='html'>Nuevo (y Bolivariano) post en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.digoyodigoyo.blogspot.com/"&gt;http://www.digoyodigoyo.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-6769012068575106507?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/6769012068575106507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=6769012068575106507&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/6769012068575106507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/6769012068575106507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2009/05/nuevo-post.html' title='Nuevo Post'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-3107618793140953136</id><published>2009-05-08T08:33:00.001-07:00</published><updated>2009-05-08T08:41:55.256-07:00</updated><title type='text'>Culpa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando crecemos, vamos entendiendo más cosas de la vida, vamos desarrollando ideas y posturas, cariños y recuerdos, vamos preparándonos para la vida. O al menos eso creemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vas madurando y te das cuenta que no hay nada seguro en la vida. Lo único que sabes es que nunca sabrás nada del todo. Eso, y que morirás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces nos damos cuenta que la muerte es la única certeza que tenemos. Sabemos que algún día, tarde o tempano, llegará. Sabemos que nadie, ni tu peor enemigo ni la persona que más quieres, podrán escapar de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nunca vas a estar preparado realmente para ello. Te llaman al celular y te dicen que tu abuela ha muerto. Así de simple. Murió. Se acabó. No oirás su voz ni sus historias de tiempos pasados que ya te sabes de me memoria, ni te recibirá con un beso, ni la harás renegar, nunca más. Y te derrumbas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando van muriendo personas relativamente cercanas, no tu entorno más cercano, no con quienes has compartido la vida, la tristeza nos llega, pero quizás no con tanta fuerza. Entonces creemos que poco a poco vamos aprendiendo, con los golpes y pérdidas que te da la vida, que nos estamos fortaleciendo para futuras congojas, que somos más fuertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no lo eres. Tu abuela ha muerto y te derrumbas. Lloras como no lo hacías en mucho tiempo, o quizás como nunca. No puedes aceptarlo. No sabes qué es exactamente lo que te duele, pero lo sientes, te destroza por dentro. Tienes rabia, furia, ira, maldices, cuestionas una vez más a Dios, en quien ni si quiera crees, no entiendes nada. Y lo peor es que tienes, además, culpa, una culpa que nunca se irá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando vemos que personas con la que hemos pasado la vida empiezan a envejecer y a deteriorarse poco a poco, la idea de la muerte va tomando más y más fuerza. Pero, obviamente, no lo decimos. Solo acompañamos a esas personas, porque nos dieron cariño, gratos momentos, recuerdos imborrables, todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tú no pudiste, o no quisiste. La vida se dio así. Tras diecisiete años viviendo con tu mamá y tu abuela, tienes que separarte de ellas. Entonces tu vida toma otros rumbos, otros intereses, y cada vez la visitas menos. Cuando lo haces, es para ver que cada vez se encuentra más débil y olvidada. Tú no puedes hacer mucho por tu abuela, y la rabia te invade, te duele, y odias. Odias a quienes pueden ayudarla y no lo hacen, a quienes son su sangre pero la tratan peor que a nadie. Mierda. Y tienes pena, pena por tu mamá, porque ella hace lo que puede, así como con tu abuelo, pero no puede hacer mucho, y menos ante la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte. Muchas veces nos toma de sorpresa, porque se lleva a personas sanas, llenas de vida. Pero otras veces, la muerte nos va dando muestras de que está cerca, va haciendo mella en las personas, les va quitando la vida. Entonces, cuando esa persona está realmente mal, cuando la muerte esta inevitablemente cerca, tratamos de acompañarla y hacerla sentir bien en sus últimos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tú no lo hiciste. No hay excusa. Anduviste preocupado en temas sin mayor importancia, intrascendentes. Fallaste. No acompañaste a tu abuela en sus últimos días. No le dijiste una sola palabra ni le hiciste un solo cariño para que se sintiera un poco mejor, o menos mal. Nada. Inventaste excusas tontas para no ir a verla. Fue también para evitarte la pena, siempre terminabas mal después de estar con ella y ver el estado en que estaba. Pero no hay excusa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después que una persona muere, las que quedan siempre guardan y rememoran gratos recuerdos. Pero también recuerdan los últimos momentos, minutos, segundos, de la persona que acompañaron en su lecho de muerte. Lo recuerdan porque estuvieron ahí, junto a ese ser querido, dándole fuerzas, alivio, cariño. Se mezclan los recuerdos. Los alegres, de las épocas buenas, y los tristes, de los momentos finales, pero muchas veces, esos últimos momentos, se recuerdan, al menos, con alivio, porque se hizo lo que se puedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tú no tienes alivio. No puedes, ni lo mereces. Los recuerdos también se entremezclan en ti. Los buenos: las palabras extrañas y antiguas que tu abuela te decía; las historias increíbles, sobre todo la de tu abuelo raptándola del convento; su travesía en barco, cuando era niña, desde tierras lejanas hasta Perú; las tostadas que te preparaba; el humor de mil demonios que siempre tenía, pero que ahora recuerdas con cariño (y al parecer has heredado); sus lentes, las chompas que siempre usaba, sus cabellos blancos, que alguna vez fueron teñidos a marrón; su constante dormitar, el odio que le tenía al perrito que tú querías tanto, y tantas otras cosas. Pero eso se opaca con los recuerdos del final, que son tristes y sin ningún tipo de alivio. Son de culpa, de pena, de rabia. Entonces recuerdas la llamada. Recuerdas que no encuentras explicación. Recuerdas que te bañaste y afeitaste casi como zombi, para que tu mamá no te viera tan mal. Recuerdas que tu hermana y sus amigos habían estado el día anterior con tu abuela, haciéndola sentir bien, y tú no fuiste nunca. Recuerdas que cuando llegas a la clínica, tu hermana ya estaba ahí, y estaba tramitando los papeles que había que sacar. Tú no hiciste nada. Recuerdas a tu mamá, tratando de tranquilizarte, pero el dolor que llevas por dentro recién está naciendo, y sabes que va a crecer y devorarte inevitablemente. Entonces tu mamá te cuenta que había llegado esa mañana, y al entrar al cuarto, la cama estaba vacía, tu abuela no estaba ahí. Te cuenta que fue a preguntar por ella, desesperada, y entonces se lo dijeron; había muerto. Pero no te cuenta cómo reaccionó. Te duele de solo imaginarlo, te hiere no haber estado ahí. Y entonces viene a tu mente una de las cosas que, por alguna razón, te atormenta y te duele más. Recuerdas todos los correteos de ese día, y en la tarde, antes de ir por el cuerpo de tu abuela, tu mamá te dice que quiere comprarle unas medias. Ya tiene el resto de la ropa con que va a ir en el ataúd, sólo faltan las medias. Cuando llegan a la tienda, tú ves que tu mamá toma varias medias, y se demora. Tú sabes que es tarde, y si no se apuran, no podrán sacar el cuerpo de tu abuela. Entonces le dices que se apure, que tome un par de medias rápido, pero ella te responde que no, te dice que tiene que ser un par de medias bonitas, de un color que le guste a su mami. Tú no dices nada, sólo quieres llorar. Y lloras cada vez que lo recuerdas, y lloras cuando lo escribes. Aun te duele. La imagen de tu mama, buscando un par de medias para su madre, con cariño, no se te borra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la inevitable muerte, viene el entierro, solemne, momento de unión familiar, y luego, el regreso a casa, con uno menos. Al pasar el tiempo, se dan las visitas al cementerio, los arreglos florales, los recuerdos entre familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se han cumplido dos años, y tú no has ido al cementerio, no le has dejado ni una flor ni nada. Nunca has creído en esas cosas. Además, te da miedo, culpa, vergüenza, no quieres ir al cementerio porque piensas que los recuerdos van a destrozarte una vez que estés ahí. Por eso lo evitas. En cambio, cuando no están esos recuerdos, hablas con ella, con tu abuela; le pides perdón, le cuentas cosas y la tienes siempre presente. Esa es la forma con la que intentas aplacar un poco la culpa. Pero sabes que tarde o temprano, irás al cementerio. Tienes que ir. Le pondrás flores, le hablarás, le pedirás perdón una vez más. Quizás así, estando en ese lugar, el lugar en el que viste por última vez a esas personas que solías llamar familia pero ahora son nada, puedas enfrentar a esos demonios, a esa culpa que te ataca, una y otra vez, de una vez por todas. Y quizás así puedas, por fin, vivir en paz. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-3107618793140953136?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/3107618793140953136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=3107618793140953136&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/3107618793140953136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/3107618793140953136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2009/05/cuando-crecemos-vamos-entendiendo-mas.html' title='Culpa'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-6634245900011917511</id><published>2009-04-30T14:38:00.001-07:00</published><updated>2009-04-30T14:46:11.580-07:00</updated><title type='text'>News news news</title><content type='html'>Mientras la inspiración y transpiración por las historias y recuerdos van regresando paulatinamente, un nuevo y genial blog ha nacido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguna alma descarriada pasa por este bajoneado blog, deléitese en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.digoyodigoyo.blogspot.com/"&gt;http://www.digoyodigoyo.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-6634245900011917511?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/6634245900011917511/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=6634245900011917511&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/6634245900011917511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/6634245900011917511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2009/04/news-news-news.html' title='News news news'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-3897404424970997799</id><published>2009-04-07T10:20:00.000-07:00</published><updated>2009-04-07T10:22:27.945-07:00</updated><title type='text'>Obras inéditas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hace tiempo que no escribo ni leo nada. Por alguna razón, el interés ha disminuido, mas no desaparecido. Pero por ahora, simplemente, no lo hago.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los cuentos, los posts, los textos indefinibles, están publicados en el blog o bien guardados, casi olvidados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, desde hace unos días, he vuelto a pensar en ellos, a recordar de qué trataban esos textos, en lo mediocres o medianamente aceptables que eran, en cómo los había escrito, qué sentía o pensaba en ese momento, en las cosas que puede haber logrado, queriéndolo o no, que pensaran o sintieran los incautos e incautas que alguna vez pasaron por mi blog. También recordé esos momentos mágicos, los que más me gustaban, los que no tenían explicación lógica, esos momentos en que empezaba a escribir y, mientras lo hacía, las ideas seguían surgiendo, los cambios aparecían, los finales se perfilaban, los recuerdos y las imágenes volvían, felices o punzantes; eran momentos en los que yo prácticamente perdía el dominio de lo que hacía, de lo que escribía, simplemente, en el papel o la computadora, las palabras aparecían casi espontáneamente, y me sentía muy bien, casi flotando, casi fuera de este mundo, casi feliz.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y después, las correcciones interminables, que a veces me desquiciaban, quizás inservibles, como inservible es probablemente todo lo que he escrito. Pero me gusta hacerlo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A pesar de ello hoy me resulta tan difícil escribir siquiera una línea que me convenza que, al primer párrafo que escribo, borro todo. Además, no se me ocurre nada, ni ficticio ni real; los recuerdos, fidedignos o atrofiados, también parecen haberse ido de vacaciones. Simplemente, no sale absolutamente nada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero, he vuelto a pensar en esos textos del pasado y, por un hecho que ha ocurrido hace poco, en los que vendrán (si es que vienen), también. Y supongo que eso es bueno.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lo que ha sucedido es que mi laptop, donde tengo (tenía) todo lo que, mal que bien, había escrito, simplemente se apagó. La pantalla quedó en negro y no hubo forma de hacerla funcionar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La llevé al servicio técnico, a la misma Sony, el sábado pasado y ayer lunes, cuando llamé, me dijeron que lo más probable era que tendrían que formatearla (o “reformatearle”, no recuerdo cómo se dice).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lo que temía estaba sucediendo. Cuando la laptop se malogró, pensé en todo lo que tenía guardado: trabajos de la universidad, canciones, videos, fotos, recuerdos y, sobre todo, los textos que había escrito desde que sentí esa extraña necesidad y gusto por escribir.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los trabajos de la universidad, son lo de menos. La música, más allá del par de rarezas y ediciones pérdidas que hallé por la web, puede recuperarse. Las fotos y videos, en algunos casos han sido compartidas y podré tenerlas otra vez; y las que nadie más tiene, se irán por el túnel del olvido, lamentablemente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a los textos, no queda mayor registro, salvo por lo del blog, uno que otro papel impreso o escrito a mano, y algún borrador que guardé en mi e-mail, el resto probablemente se perderá.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Posts que nunca colgué porque no me convencían o no estaban aun terminados; ideas sueltas, que no calificaban como genero alguno; pequeños y furibundos artículos, sobre política, deportes, religión y otros temas que, sin mayor razón o necesidad, escribí; y cuentos. Cuentos que nunca terminaron de convencerme, que quedaron en borrador, en apuntes, en textos avanzados con varias e interminables correcciones, cuentos que cuando eran releídos me alentaban a seguir escribiendo o me convencían de mi total ineptitud y nulo talento para escribir. Todo eso está a punto de ser perdido.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Qué queda? Darse a la tarea, si el deseo o la necesidad aparecen, de reescribir todo. En base a lo impreso, a lo guardado en el correo y, sobretodo, a lo que queda en la mente, creo que me daré a la tarea de volver a empezar. Ese deseo o necesidad de los que hablo, tarde o temprano, estoy casi seguro, aparecerán.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;De lo que no estoy casi, sino totalmente seguro, es que nada de lo que reescriba será lo mismo. Supongo que no reescribiré lo que me parece que nunca valió la pena, y que lo que sí vuelva a escribir, será poco o muy parecido a lo que hice, o completamente distinto, pero nunca igual. Lo escrito se perdió.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y pensándolo bien, rehacer los textos que crea salvables, será bueno, si es que lo hago, porque me dará nuevas ideas y podré corregir y mejorar las antiguas. Es más, empecé este texto escribiéndolo como una idea suelta, que fue creciendo, dándose casi sola, como en los viejos tiempos y como me gusta, de un tirón, sin mayor preámbulo o planteamiento de lo que escribiré, sólo escribí. Y no voy a corregir. (Y quizás ponga esto en mi blog). Creo que estamos empezando bien.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No obstante, siempre queda un poquito de pica, de rabia y pena, por lo que se perdió, por esos momentos de desfogue intelectual, pasional, visceral y demencial, y un poco artístico también, quizás.Solo queda esperar a que llegue el momento de escribir de nuevo, o darle a la fuerza hasta que salga algo. Por ahora termino esto, pensando en lo que se perdió, en lo que fue pero no será, en el descanso eterno de lo que escribí; pensando que los textos que se perdieron, por desgracia o fortuna, tendrán al menos la reivindicación de ser catalogados (aunque sea sólo por mi) como una obra. Aunque sea inédita.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-3897404424970997799?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/3897404424970997799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=3897404424970997799&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/3897404424970997799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/3897404424970997799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2009/04/obras-ineditas.html' title='Obras inéditas'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-4649203599247762289</id><published>2009-02-06T17:18:00.001-08:00</published><updated>2009-02-06T17:20:52.409-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/SYzhhDya7KI/AAAAAAAAALo/eCJKOhg-dM0/s1600-h/fin.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5299858819576949922" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 278px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/SYzhhDya7KI/AAAAAAAAALo/eCJKOhg-dM0/s320/fin.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Fin de la primera (y quizás única) temporada.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-4649203599247762289?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/4649203599247762289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=4649203599247762289&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4649203599247762289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4649203599247762289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2009/02/fin-de-la-primera-y-quizas-unica.html' title=''/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/SYzhhDya7KI/AAAAAAAAALo/eCJKOhg-dM0/s72-c/fin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-48071425059855357</id><published>2008-11-14T17:40:00.000-08:00</published><updated>2008-11-14T17:47:44.385-08:00</updated><title type='text'>Mientras la veo dormir</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Es viernes y estoy en mi cama junto a Alejandra. Se ha quedado dormida. Hace ya una semana que me operaron y estoy en casa desde el domingo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Compartimos la misma almohada y Alejandra duerme plácidamente, con el rostro hacia mí, abrazándome; sólo sobresaltándose con esos pequeños movimientos, como una epilepsia graciosa, que ella siempre hace cuando duerme; pero el resto del tiempo está serena. Yo la observo, veo sus pestañotas, sus cabellos crespos que me encantan, sus labios. Entonces le doy un besito y siento que la quiero, y recuerdo los últimos días que hemos tenido, los más recientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí bien de la operación, y la primera persona con la que hablé por teléfono fue Alejandra. Al día siguiente, me visitó y estuvo conmigo toda la tarde, y conoció, en persona, a mis papás. El domingo regresé a casa, no nos vimos, pero hablamos mucho por celular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandra sigue durmiendo en esta tarde de viernes, pero da un pequeño salto. Mantiene su brazo derecho sobre mí, abrazándome, y ahora busca, con la mano izquierda, mi mano, y la toma. Su rostro sigue impasible, y yo le doy otro besito mientras siento que la quiero más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo ahora todos estos días desde el lunes, y las cosas que ella ha hecho por mí, como visitarme a diario, aun sabiendo que su mamá podría molestarse por pasar tanto tiempo con ese chico que aun no conoce. Pero no sólo eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandra ha tenido para mí, desde que está conmigo, un cariño inmenso, sincero; pero está semana todo se ha maximizado. Desde el simple hecho de pasarme todo lo que le pedía, a traerme la comida, acomodarme la almohada, cambiar los canales de la tv por mí, ayudarme a levantarme, e incluso darme de comer a la boca, aunque no lo necesitara, Alejandra ha hecho más de lo que pensé o esperé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, lo que más me viene a la mente, son los besos, abrazos, risas, todo, todo el amor que me ha dado esta semana en mi cuarto, en mi cama. Gracias a su presencia han sido días llevaderos, felices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras recuerdo estos momentos, Alejandra se despierta y me mira, sonriendo, y me da un beso. Entonces yo le correspondo, y también la abrazo. Y siento que la quiero mucho más.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-48071425059855357?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/48071425059855357/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=48071425059855357&amp;isPopup=true' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/48071425059855357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/48071425059855357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/11/mientras-la-veo-dormir.html' title='Mientras la veo dormir'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-1617982359992775601</id><published>2008-09-15T17:52:00.000-07:00</published><updated>2008-11-22T14:32:22.360-08:00</updated><title type='text'>Días iguales, días distintos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Martes 2 de septiembre&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ayer no la vi, pero hoy iremos al cine. Nunca me han gustado mucho las películas animadas, pero hoy iré a ver una. Y no sólo eso, sino que será una que no me llama la atención en absoluto: Wall-E. Pero iré. Porque iré con ella. Al momento de comprar las entradas dudo; quiero ver Shine a light (de Rolling Stones), pero ya le prometí ver esa cosa animada, así que entramos. A mitad de la película empiezo a dormitar, pero ella me despierta, haciéndome reír o besándome. Después, caminamos bajo ese esbozo de lluvia que tenemos en Lima, y conversamos y reímos, y así pasa la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Miércoles 3 de septiembre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Ella y yo vamos al teatro. Una obra en la que se “encuentran” e interrelacionan varios personajes de obras literarias peruanas. Es interesante, diferente, pero no genial, no regresaría. Saliendo del teatro, en la Alianza Francesa, caminamos hasta la avenida Angamos, y entramos al “peruanito” una lugar donde venden diversos tipos de sándwiches (?) y otras cosas más. Ordenamos. El primer piso está lleno, así que vamos al segundo. Solo hay un par de personas, casi nadie. Comemos, conversamos, reímos, discutimos, nos abrazamos, nos besamos. Antes de irnos, entro al baño. Al salir, ella se acerca hacia mí y nos besamos. De pronto, ve algo y observo en sus ojos una chispa maliciosa. Me mira, mira alrededor y con los ojos me señala el baño. Le pregunto: ¿Si?; ella responde: ya. Y entonces entramos, y en el baño, entre risas y besos, lo hacemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jueves 4 de septiembre&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Vamos al centro de Lima. Almorzamos cerca a la Plaza Mayor. Caminamos, reímos, discutimos, nos abrazamos, nos besamos. Pasan un par de horas y vamos al bar del hotel Maury, lugar histórico, donde se supone se inventó el Pisco Sour. El lugar es encantador, y los tragos buenísimos. Ahí bebemos y lo de siempre, que siempre es nuevo: conversamos, reímos, discutimos, nos abrazamos, nos besamos. Cuando se acerca la noche, vamos a un lugar más privado y… todo queda en privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Viernes 5 de septiembre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Ella tiene clases y no tiene mucho tiempo, así que nos vemos solo un rato. Después de caminar sin destino, decidimos ir a comer. Yo amo, adoro e idolatro la pizza, así que no hay mejor elección que ese delicioso manjar. Evaluamos las distancias y el tiempo que tenemos, y nos dirigimos al Domino’s de la avenida Benavides. Al llegar, el lugar está vacío, solo están los vendedores. Mejor para nosotros. Ordenamos. Conversamos, comemos, reímos, discutimos, nos abrazamos, nos besamos. De pronto, nos damos cuenta que los vendedores tampoco están. El lugar está desierto. Entonces, en un acto casi inesperado para mí (sobre todo por el lugar y el hecho de que eran las 2 de la tarde), ella empieza a tocarme indebidamente, en pleno fast food, para pasar a bajarme el cierre del pantalón y complacerme con sus labios divinos y esa lengua bendecida por los dioses del placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sábado 6 de septiembre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Nos encontramos en la tarde. Después de acompañarla a ver ropa y un mp4 (zzz) tratamos de decidir dónde ir. Cómo ninguno de los dos se decide, apuntamos en papelitos diversos lugares. Gana, nuevamente el Centro de Lima. Comemos y después pasamos por el bar Queirolo, pero sólo vemos cómo está el ambiente y no nos convence, así que vamos a otro bar histórico, El Bolivarcito, en el hotel Bolivar. El primer piso está repleto, así que nos dirigimos al segundo. Está vacío. Ordenamos, y después nos quedamos completamente solos, y entonces nuevamente nos entregamos a los placeres de la vida, a los mejores, a los prohibidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Domingo 7 de septiembre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Es casi de noche y vamos a tomar un café. Conversamos, reímos, discutimos, nos abrazamos, nos besamos. Días antes hemos decidido tener un pequeño viaje, por fin de semana, así que llevo mi laptop y vemos los diferentes lugares a los que podemos ir. Por sobre todos, prevalece uno. Nuestro primer viaje juntos ya tiene un destino establecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lunes 8 de septiembre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Solo tiene dos horas antes de regresar a clases, y las aprovechamos para hacer una de las cosas que más nos gusta: comer. Los resultados de esta forma de goce ya están dando resultados, pues desde que la conozco estoy aumentando un kilo por semana, pero no importa. Ahí, comemos, conversamos, reímos, discutimos, nos abrazamos, nos besamos. Y hacemos planes para el día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Martes 9 de septiembre&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Vamos a almorzar al “Aguajal”, un lugar donde venden comida y tragos típicos de la selva. Comemos cecina con tacacho. Una delicia. Para tomar, pedimos tragos con nombres peculiares, que además se supone son afrodisiacos. Ella ordena “Ni tan virgen”, y yo “Rompe cuero”. Nos reímos de lo complementarios que han resultado nuestros tragos. Después, caminamos un rato, conversamos, reímos, discutimos, nos abrazamos, nos besamos. Y pasamos el resto de la tarde juntos… muy juntos… sólo los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Miércoles 10 de septiembre&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nos encontramos. Caminamos, conversamos, reímos, discutimos, nos abrazamos, nos besamos. Vamos a mi casa por primera vez. Conoce mi cuarto. Y nos quedamos ahí… toda la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jueves 11 de septiembre&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La acompaño a ver ropa al Jockey Plaza, y después, hacemos nuevamente lo que mejor sabemos hacer: comer y beber. Vamos a Chili’s y ordenamos. Lo más gracioso es que pedimos cosas algo “opuestas” (algo que contaré en otro post): yo ordeno una ensalada con “boneless buffalo wings” y ella, una hamburguesa inmensa, con papas fritas. Para tomar, yo pido un “tropical tequila sunrise”, que viene en una copa elegante y es multicolor; mientras ella, pide también tequila pero que viene en una especie de chop, bien masculino. Y entonces probamos esas delicias, y conversamos, reímos, discutimos, nos abrazamos, nos besamos. Y así llega la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Viernes 12 de septiembre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;De una manera algo improbable terminamos, nuevamente, en el Centro de Lima. Caminamos como nunca antes. Desde el palacio de justicia hasta pasar por el mercado central – donde comemos picarones – y llegar a la Calle Capón – donde comemos Min Pao –. Además, ella ve miles y miles (quizás millones) de chucherías, y yo, casi desfalleciendo, cansadísimo, la sigo. Pero no todo termina ahí. Salimos de la Calle Capón y seguimos caminando. Pasamos por la Avenida Abancay, y seguimos; pasamos por la Plaza Mayor, y seguimos. Hasta que llegamos a la Alameda Chabuca Granda. Entonces comemos anticuchos de carretilla, deliciosos, y además puedo descansar. Finalmente, después de caminar, conversar, reír, comer, discutir, abrazarnos y besarnos, todo el día, regresamos a nuestras guaridas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sábado 13 de septiembre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Vamos a Barranco, lugar que nos encanta, y caminamos por los lugares que más nos gustan. Después, vamos a comer al lado del Puente de los Suspiros y pasamos un buen rato ahí. Luego, vamos a la Posada del Ángel y tomamos de los mejores tequila sunrise que hemos probado en nuestras vidas. Para mejorar aun más la noche, llega una de las personas que cantan en los locales de la Posada, y toca canciones de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Joaquín Sabina. Una noche perfecta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Domingo 14 de septiembre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Vemos el clásico (de futbol de Perú). La U pierde y estoy molesto, pero ella, después de gritar – traicioneramente – los goles de alianza, me levanta el ánimo. Luego, vamos al Tony Roma’s y comemos y bebemos. Y así pasamos el domingo, caminando, conversando, riendo, comiendo, bebiendo, discutiendo, abrazándonos y besándonos. Aunque lamentablemente no es un día perfecto. Perdimos el clásico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lunes 15 de septiembre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En unas horas me encontraré con ella. Como ocurre a veces, no sabemos qué vamos a hacer. Pero estoy seguro que será algo distinto, y a la vez, igual que siempre, memorable y único.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-1617982359992775601?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/1617982359992775601/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=1617982359992775601&amp;isPopup=true' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/1617982359992775601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/1617982359992775601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/09/das-iguales-das-distintos.html' title='Días iguales, días distintos'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-253023869259632126</id><published>2008-08-25T21:06:00.000-07:00</published><updated>2008-11-22T14:33:41.126-08:00</updated><title type='text'>No puedo creerlo</title><content type='html'>(&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Aclaración&lt;/span&gt;: hecho sucedido algún tiempo atrás&lt;/strong&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo creerlo. Es la frase que me repito constantemente después de lo sucedido, o mejor dicho de lo que casi sucede. Nunca me había pasado esto antes. Nunca. Simplemente no puedo creerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Increíble. Insólito, inaudito, inconcebible, inexplicable. Llámenle como quieran, yo simplemente no puedo creerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empieza un sábado, de forma tranquila y algo aburrida (por mi culpa), y continúa un miércoles. Ese día Romina y yo vamos al cine, luego a tomar algo y después, camino a su casa, nos besamos, y mucho. Hasta ahí todo bien, hasta ahí todo normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es domingo y estamos en la tercera salida. Vamos al centro de Lima, a una exposición, y luego vamos a tomar Pisco Sour al bar del Hotel Bolivar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Romina y yo conversamos por un buen rato, filosofamos, discutimos, bromeamos. Poco a poco vamos acercándonos. Desde hace horas que quiero besarla nuevamente, pero no me atrevo, aunque el deseo de hacerlo es casi incontenible. Nos acercamos más, y la proximidad, y quizás también el alcohol (que me quita un poco lo cobarde), hacen que besarla me sea más fácil. Y lo hago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me corresponde de buena manera, y así nos quedamos por varios minutos, besándonos, y jugando con nuestras manos. Perfecto. Todo va bien, todo es normal, natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos del bar y mientras estamos frente a la Plaza San Martín, nos besamos nuevamente. Caminos un metro y nos besamos de nuevo. Y así seguimos, besándonos y juntando nuestros cuerpos, juntándolos mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos al bar Queirolo, pero está cerrado. Entonces, además de besarnos, empezamos a tocarnos. De regreso a la Plaza seguimos con los toqueteos y los besos. Entonces ella me muestra lo que está usando bajo el pantalón. Es un hilo dental. Mis dedos juegan por ahí y la excitación aumenta. Todo indica que será una gran noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle pasamos por un lugar con iluminación tenue y nos quedamos en un lugar en el que puedo sentarme. Romina junta su cuerpo al mío y empieza a mover la pelvis, a hacer presión sobre mi parte “más delicada”. De pronto, mientras hace unos movimientos más fuertes y marcados, me dice que a ella siempre le gusta ir arriba, y sin dejar de hacer esos movimientos, añade: “esta es la del caballito – de atrás hacia adelante –, y está es la del conejito – de arriba hacia abajo –“. Habla sobre posiciones sexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy totalmente excitado y pienso en sugerir ir a otro lugar más cómodo, pero Romina se me adelanta. Dice un par de cosas, palabras sueltas entra las que sobresalen “tirar”, “telo”, “¿quieres ir, no?”. Sin embargo lo dice de manera ambigua, no sé si me lo está sugiriendo o sólo me está diciendo lo que cree – acertadamente – que estoy pensando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de unos minutos, nos dirigimos a la avenida Aviación, donde hay algunos lugares para tomar, y hoteles también. Hasta ahora, todo está siguiendo el curso natural de las cosas, todo va bien, todo es excitante, todo es prometedor.&lt;br /&gt;Ya en el taxi, seguimos besándonos y yo llevo mi mano a su “zona celestial”. Intento abrirle el pantalón y ella me ayuda. Entonces voy por debajo de su ropa interior, toco y compruebo que Romina está tan excitada como yo. Y ya no me quedan dudas cuando ella corresponde a mis tocamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a Aviación y empezamos a caminar, sin dejar de tocarnos y besarnos. Entonces ella me dice que todo le parece muy rápido, y empieza a dudar. Pero después parece que todo se le olvida y me da muestras de clara excitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos a uno de los tantos hostales que hay por la zona. El edificio no tiene ascensor y Romina se niega a subir por las escaleras. Así que nos vamos. Empiezo a impacientarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de caminar mucho encontramos un lugar “acogedor” y entramos. Pasamos por recepción y subimos a una habitación. Entonces todo se vuelve una mezcla de besos, movimientos y juego de manos, mientras caemos en la cama… pero aun seguimos vestidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la ayuda de Romina me saco toda la parte de abajo. Después, la beso en el cuello, y luego más abajo. Al llegar a sus pechos ella se quita la parte de arriba y puedo hacerlo plácidamente. Sigo bajando. Entonces ella se baja el pantalón y el “hilo” hasta la rodilla, pero no los baja más. Sigo bajando, recorriendo su cuerpo con mis labios, y paso unos segundos “ahí”, algo incomodo porque tiene las piernas juntas, debido al pantalón. Ahí empieza lo raro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subo nuevamente e intento entrar en ella, pero no puedo. Sus piernas no me lo permiten. Le digo que se quite el pantalón de una vez, pero no quiere, y entonces me dice que ella quiere ir con calma. Pienso que ir con calma no es mostrarme todo y tocarme todo también. Así que insisto de buena manera, pero ella duda. Se sube nuevamente el pantalón y minutos después lo vuelve a bajar. Increíble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así sucede varias veces, parece que por fin está lista, pero sucede algo y se arrepiente. Mis dedos recorren su entrepierna, no tengo dudas que sigue excitada, pero algo la limita. Yo le hago de todo con mis manos y con mi boca, pero no logro entrar en ella. No se deja. Es obvio que si quiere. Pero no se deja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanto y le digo que mejor nos vamos. Entonces ella me dice que todos los hombres somos iguales, que ella quiere ir con calma y que no la comprendo; que si lo hacemos esa noche, seguramente no la llamaría al día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé si reírme o molestarme. Según yo, ir despacio, ir con calma, no es hacer lo que estamos haciendo, no es tenerla casi desnuda debajo de mí ni haberle hecho lo que le hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedo en silencio a su lado. De pronto ella lleva su mano a mis partes bajas y empieza a estimularme, y entonces me dice lo que esperaba oír: “ven, hagámoslo”. Empezamos nuevamente, pero cuando intento quitarle las botas, esas malditas botas que no pude sacarle en toda la noche, no me deja, se arrepiente otra vez, me dice que ella no quiere que todo sea tan fácil, porque lo fácil se acaba rápido, y ella quiere que nos sigamos viendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No puedo creerlo”. Es lo que le digo. Ella me pide que la comprenda, y yo, torpe y condescendiente como siempre, le digo que no se preocupe, pero que simplemente no puedo creerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un buen rato de nuevos amagos en los que parecía ceder, decidimos irnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino a su casa me abraza y me dice que le tenga paciencia. Yo sigo con la duda de reírme o molestarme, no sé que siento en ese momento. Lo único que le digo es: no puedo creerlo… no puedo creerlo. Y nos besamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de dejarla en su casa, y rumbo a la mía, recibo un mensaje al celular. Es Romina. Me dice que la disculpe, que le tenga paciencia. Entonces le respondo. Le digo que no se preocupe, que todo está bien. Y concluyo el mensaje con la frase que me acompañará los próximos días: No puedo creerlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-253023869259632126?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/253023869259632126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=253023869259632126&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/253023869259632126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/253023869259632126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/08/no-puedo-creerlo.html' title='No puedo creerlo'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-9022475240901152681</id><published>2008-08-15T23:15:00.000-07:00</published><updated>2008-11-22T14:34:31.599-08:00</updated><title type='text'>Con ella y con ellas</title><content type='html'>Ella tiene ojos divertidos y pestañas largas y bonitas; y tiene cabellos negros y crespos. También tiene una mirada entre pícara e inocente, y unos labios que se han vuelto mi destino preferido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella es inteligente y divertida, y además, y sobre todo, está completamente desquiciada, fuera de sí, loca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, como toda mujer, es muchas veces difícil de comprender… a veces imposible. Tiene cambios constantes e inesperados: pasa de la risa a la mirada seria y profunda, de los besos a quedarse callada, de decir cosas que nuestras mamás no aprobarían a dar sermones improbables. Todos estos cambios, junto con su locura, hacen que ella sea diferentes personas en una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, por las constantes variaciones que tiene – que a veces son divertidas y a veces no – es que decidimos ponerle nombre a cada una de sus personalidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el momento hemos ubicado cinco… aunque sospecho, y creo que ella también, que hay más. Muchas más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Isabel&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es la dramática, la drama queen. Siempre aparece en el momento menos pensado. Y aparece a diario. Lo complica todo, ve cosas donde no las hay, interpreta a su manera – que casi siempre es errónea – las cosas, sinceras e inocentes, que yo le digo. Una sola frase, una palabra mal entendida, puede despertar a esta indomable personalidad. Y cuando despierta, hay que tener paciencia… mucha paciencia. Es la personalidad que me desespera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gloria&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es la de gestos locos y divertidos. Es la que a veces, después de besarme, se queda mirando al vacio o me mira con los ojos muy abiertos… y luego me sonríe… y me besa de nuevo. Es la que dice “quiero esto” y al siguiente segundo, engreída y altiva, dice “no, ya no quiero”. Ella me divierte, aunque a veces quiera ahorcarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Malena&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mi preferida. Ella es dulce y cariñosa, dócil y juguetona. La que me da muchos besos y le gusta abrazarme y tomarme de la mano. La que se recuesta sobre mi hombro y que alguna vez ha jugado con mi pelo. La que al menos por unos instantes parece quererme aunque sea un poquito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Alejandra&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La salvaje. Es la de los besos apasionados, la que me deja marcas difíciles de ocultar, marcas que ella llama “heridas de guerra” y que mi cuello ha sufrido, y gozado, en gran medida. Ella es la que pasa sus manos, y guía las mías, por lugares prohibidos, que son nuestros preferidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La innombrable&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es la que va más allá de la salvaje. Con ella los límites se vuelven difusos, borrosos. O simplemente no hay límites. Es la que lleva las cosas siempre un paso más allá. La he conocido poco. Espero conocerla más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estos nombres, estas personalidades, convergen en una sola persona. En ella. Y esas formas de ser, cada una por separado y todas juntas a la vez, generan en mi diversas reacciones y sensaciones. Me alegra, me molesta, me desespera, me calma, me aloca, me excita, me da risa, me confunde, me encandila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella tiene ojos divertidos y pestañas largas y bonitas; y tiene cabellos negros y crespos. También tiene una mirada entre pícara e inocente, y unos labios que se han vuelto mi destino preferido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella es inteligente y divertida, y además, y sobre todo, está completamente desquiciada, fuera de sí, loca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso es lo que más me gusta de ella.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-9022475240901152681?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/9022475240901152681/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=9022475240901152681&amp;isPopup=true' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/9022475240901152681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/9022475240901152681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/08/con-ella-y-con-ellas.html' title='Con ella y con ellas'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-8340025432783484336</id><published>2008-05-20T15:20:00.000-07:00</published><updated>2008-05-20T15:30:08.973-07:00</updated><title type='text'>Baile de despedida</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Recuerdo a mi tía Jesús siempre alegre, siempre contenta y cariñosa, siempre con una sonrisa. La primera en llamar el día de los cumpleaños (cantando por el teléfono), la que siempre nos aconsejaba y nos hacía bromas. La que nos dejaba grandes manchas de lápiz labial en las mejillas, a mis hermanos y a mi, después de saludarnos siempre efusivamente. Una de las personas con más luz que he conocido en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le encantaba bailar, sobretodo cuando íbamos con toda la familia, en enero, a Trujillo, de donde es mi papá. Ahí, durante las fiestas que siempre había, ella era feliz, y bailaba y bailaba con mis tíos, hasta el amanecer. Yo me iba a dormir y ella seguía bailando, y al día siguiente la encontraba nuevamente despierta y radiante, y siempre sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos esos momentos pertenecieron a mi niñez e inicios de juventud, pero se vieron truncados debido a riñas familiares, en los que mi tía no tuvo que ver directamente, pero que afectó la relación con mi familia. Así, dejé de verla algunos años. Sin embargo, pasado un largo tiempo, se retomó el contacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando nos enteramos que ella estaba enferma. Tenía cáncer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi papá y su esposa fueron a verla, y cuando regresaron me dijeron que mi tía estaba realmente grave. Entonces, a los pocos días, mis hermanos y yo fuimos a visitarla, porque pese a que no habíamos tenido contacto por mucho tiempo, siempre la recordábamos con cariño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos a su casa, estaba durmiendo. En la habitación estaba ella, uno de mis primos echado a su lado, y mi tío. Mientras conversábamos con voz muy baja, miraba de rato en rato a mi tía. Estaba muy delgada, se le veía débil, respiraba con dificultad y tenía un gesto de angustia en el rostro, acrecentado por lo demacrada que estaba. Había perdido el brillo que siempre la acompañó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al despertar, nos miró a todos. Al principio no nos reconoció, pero después dijo “hijos” (como siempre nos decía) y sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sabía que era una sonrisa honesta, cariñosa, pero su rostro no lo demostraba muy bien. Fue, en ese momento, la sonrisa más triste del mundo; pero a la vez la más sincera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis hermanos y yo nos acercamos a saludarla. Mientras la abrazaba, tratando de no hacerlo con mucha fuerza, pero si con cariño, le dije: “hola, tía, tanto tiempo si vernos”. Y entonces iba a decirle el típico “cómo está”, pero callé a tiempo. No quería preguntarle eso, no hacía falta preguntárselo. Mi tía estaba muriendo. Lo vi en sus ojos, lo notaba en su voz, en el ambiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvimos un rato más al lado de ella, conversando en voz baja, mientras volvía a recostarse en la cama. A los pocos minutos vinieron algunos quejidos, era la muerte que asechaba nuevamente. Le dieron de comer, pero al poco rato devolvió todo lo comido. El dolor pareció aumentar y tuvieron que inyectarle calmantes. Todo era muy doloroso, triste. Cuando mi tía se calmó y se quedó dormida nuevamente, mis hermanos, mi papá y yo nos fuimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el camino de regreso a casa fue en silencio. Lo único que mi papá nos dijo era algo que ya era demasiado obvio: el cáncer era terminal, y ya estaba en la última etapa, por eso estaba en su casa, porque ya no había mucho por hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos días, nos enteramos que Fernando, uno de los hijos de mi tía Jesús, llegaba de Estados Unidos. Fernando era el hijo más querido por mis tíos, el más cariñoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mañana, cuando llegó, no lo hizo solo. Había contratado músicos y le llevó una serenata. Entonces mi tía, que hasta el momento había estado echada en la cama, rodeada como siempre por sus otros dos hijos, en total silencio, sólo abriendo los ojos de rato en rato, se levantó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras abrazaba a primo por varios segundos, los músicos empezaron a tocar. Mi tía sonreía. Después de mucho tiempo, la noté feliz, algo de la luz que siempre tuvo había vuelto. Incluso dio unos pasos y bailó con mi primo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de mi familia sonreía, pero al mismo tiempo, puede ver que tenían los ojos llorosos. Todos la animaron al máximo. Parecía que la vida había vencido esta vez, que la muerte se había rendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, esa misma noche, mi tía empeoró. Al día siguiente, en la tarde, mi papá llegó a mi casa a buscarnos a mis hermanos y a mí. Nos dijo que teníamos que irnos inmediatamente a ver a mi tía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las siguientes horas fue una larga y tormentosa espera. Era eso. Aunque nadie lo decía, sabíamos que mi tía estaba a punto de partir, y sólo quedaba esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la noche anterior había permanecido todo el tiempo dormida, casi sin moverse, sólo esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última vez que la vi con vida, esa noche, mi tío estaba sentado a sus pies, y sus hijos a los costados, hablándole en voz baja, recordando viejos tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de varias horas, mis hermanos, unos primos y yo, fuimos al primer piso a comer algo, y nos quedamos en la sala, conversando. Hasta que bajó mi papá. Tenía el rostro descuadrado y los ojos rojos. Nos dijo: “suban”, y después quiso decir algo más, pero no pudo. No hacía falta. Mi tía había muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando entré a la habitación vi a mis primos besando en la frente a mi tía, como despidiéndose, mientras mi tío le tomaba una mano y le decía algo, casi susurrándole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estábamos tristes, pero a la vez resignados. Sabíamos que ese momento llegaría pronto, que no podíamos impedirlo. Mi tía ya podía descansar, no sufría más. Entonces alguien recordó lo bien que se le veía el día anterior en la mañana, y todos asintieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedó el alivio de haber despedido a mi tía con alegría, como siempre había vivido. Y nuevamente recordamos la mañana anterior, cuando la vimos sonreír, cuando ella nos dio su luz por última vez, cuando nos regaló ese baile de despedida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-8340025432783484336?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/8340025432783484336/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=8340025432783484336&amp;isPopup=true' title='51 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/8340025432783484336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/8340025432783484336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/05/baile-de-despedida.html' title='Baile de despedida'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-8192013201225916142</id><published>2008-05-11T16:23:00.000-07:00</published><updated>2008-11-22T14:35:19.638-08:00</updated><title type='text'>Pequeñas infidencias: Placer disfrazado de amor</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Mario y Amalia se conocen desde niños. Estudian en el mismo colegio, y juntos, descubren algunas cosas, entre ellas las relaciones de noviazgo y, quizás, al inicio, el amor. También descubren el sexo y lo explotan al máximo, tanto que nunca han podido olvidarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varios años después están en un cuarto de hotel, después de tener sexo. Están exhaustos. Mario observa el techo mientras siente deseos de marcharse. Amalia se recuesta sobre el pecho de este y después de unos segundos le dice que tiene que irse (pues es lo que realmente desea hacer). En el fondo ambos están aliviados de que este momento post sexual termine rápido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mario y Amalia tienen estos encuentros esporádicos desde hace años, pese a que ambos tienen pareja, y pese a que la relación de Amalia se está volviendo seria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando se excusan diciendo que la vida no permitió que siguieran juntos, aunque ellos, secretamente, están agradecidos de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces Mario es el que propone, y a veces Amalia. Lo hacen porque de alguna manera se necesitan y les gusta ese sabor a lo prohibido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amalia se despide y le dice que hablan luego; Mario le dice que la llama en estos días. Es el discurso de siempre, ambos saben que es mentira, que se contactarán únicamente cuando quieran sentir esa adrenalina de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan los días. Mario y Amalia se encuentran en el Messenger. El propone salir a tomar algo, dice que ansía estar con ella. Ella acepta, y le dice que siempre quiere verlo, que lo extraña. Los dos saben que lo que desean, en realidad, es otra cosa, y que después de un par de cervezas el destino será un hotel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así sucede. Beben un rato, conversan de cualquier cosa, y luego van, inquietos y ansiosos, hacia una nueva cama, en una habitación cualquiera, en la que otras tantas parejas se han entregado a esos placeres sin compromiso, prohibidos y ocultos, que muchas veces son los mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de entregarse apasionadamente están, nuevamente, esperando el momento de marcharse. Amalia besa en los labios a Mario, quien entonces le dice, sólo por decir algo, que la quiere, y la abraza, deseando, en el fondo, que esa sea una buena forma de despedirse. Pero Amalia tiene una noticia que darle. Le dice que hace unos días su enamorado le pidió matrimonio, y ella aceptó. Es una mujer comprometida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mario sonríe, en realidad no le importa mucho dejar de verla, salvo por las urgencias sexuales. Pero trata de mostrar interés y le pregunta qué pasara entre ellos, si se seguirán viendo o ya no. La única respuesta que recibe es: no sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saliendo del hotel Amalia le dice a Mario que lo mejor será que no se vean por un tiempo, que necesita pensar bien las cosas, que lo quiere y no desea que ninguno de los dos salga dañado. Mario acepta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, antes de que se cumpla una semana, Amalia llama a Mario y le propone salir a tomar algo; le dice también que con él se siente bien. El acepta y le dice que estaba pensando en ella. En ambos casos, todo es mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces nuevamente llevan a cabo esa pequeña y rápida puesta en escena en la que sólo salen como amigos, para después entregarse al sexo y decir cosas que no sienten, y dar muestras de un cariño inexistente, con el único afán de prolongar al máximo este placer disfrazado de amor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-8192013201225916142?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/8192013201225916142/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=8192013201225916142&amp;isPopup=true' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/8192013201225916142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/8192013201225916142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/05/pequeas-infidencias-placer-disfrazado.html' title='Pequeñas infidencias: Placer disfrazado de amor'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-2540570674984325031</id><published>2008-04-21T20:41:00.000-07:00</published><updated>2008-11-22T14:36:12.848-08:00</updated><title type='text'>El primero de esos recuerdos</title><content type='html'>De niño, yo vivía con mi mamá, mi abuela y mi hermana; y rodeado constantemente por mis primas y tías maternas (a quienes ya no quiero). A mi papá, lo veía a diario, pero sólo un rato; y a mi hermano, algunas veces, los fines de semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a ello, a la constante presencia femenina en mi vida, era demasiado consentido y sobreprotegido. Y creo que eso fue lo que forjó mi forma de ser e hizo que sea retraído y callado (mas no afeminado, siempre es bueno aclarar), y bastante tímido también (aunque ahora ya no lo soy tanto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, por esa forma de ser, solía parar en mi mundo, imaginando cosas, situaciones y seres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para colmo, por mi casa no había gente de mi edad, y los únicos amiguitos que tenía eran del kínder, pero ninguno vivía cerca, así que yo pasaba las tardes simplemente alucinando cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, una nueva vecina llegó, y se hizo amiga de mi mamá. Entonces me enteré que había llegado otra persona de mi edad. Pero había un problema, esa persona era una niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los seis años, rodeado siempre de mujeres, conocer a una niña no era algo que me emocionara. Es más, ni siquiera quería conocerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a mi mamá esto no le importó y me llevó a su casa. La niña se llamaba Sofía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que al principio, en casa de la vecina, mientras ésta y mi mamá conversaban Sofía y yo permanecíamos sentados al lado de nuestras respectivas madres, sólo mirándonos de vez en cuando, pero muy callados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pasaron los días, hasta que nos vimos forzados a sentarnos sólos, uno al lado del otro, pero no sirvió de nada, pues mientras ella jugaba con sus muñecas, yo hacía lo mismo con mis carros o con el playgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasada una semana, creo que mi mamá y la vecina se dieron por vencidas, porque no insistieron más. Así que cada uno iba por su lado, sin prestarle mayor atención al otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que un día, cuando estaba en el jardín de mi casa que daba a la calle, mientras probablemente estaba observando hormigas o construyendo algo, noté que Sofía pasó y me sonrió, pero yo bajé la mirada y seguí en mis cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, ella regresó corriendo y me llamó y me dijo, algo agitada, que la siguiera que tenía que ver algo. Al principio no le hice caso, pero ante tanta insistencia, la seguí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sofía se detuvo al lado de una tapa de desagüe, o algo así, y me dijo que mirase por la rendija. Fui ahí cuando vi que un ratoncito de color blanco asomaba el hocico. Entonces me quedé sorprendido y vi a Sofía muy emocionada, moviendo los brazos, pidiendo que abra la tapa. Lo intenté, pero no pude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese día, todas las tardes íbamos a jugar con ese roedor, dándole comida o molestándolo con alguna rama, pero nunca pudimos verlo en “cuerpo entero”. Sólo veíamos su bigotudo hocico y  nos moríamos de la risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a ese bicho, tomamos confianza y nos hicimos amigos. Aunque claro, siempre era Sofía la que pasaba por mi jardín, buscándome, mientras yo me “hacía el loco” y simulaba estar haciendo otra cosa cuando ella llegaba, aunque en realidad estaba esperándola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo aumentó cuando nuestras mamás no nos dejaban jugar con ese animal porque era sucio y asqueroso, según ellas. Entonces Sofía y yo nos volvimos cómplices, y al menor descuido, corríamos a jugar con nuestro pequeño amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto del tiempo, cuando Sofía me hacía caso, lo pasábamos sentados en el pasto, jugando, hablando de no sé qué o viendo televisión, y cuando ella era la que decidía, corríamos como locos, aunque yo moría a los 5 minutos, debido a los bronquios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen que tengo de Sofía es una: vestido largo con florcitas y una cinta en la cintura; zapatos blancos que siempre terminaban sucios y una vincha que trataba de mantener en orden su pelo larguísimo, negrísimo y lacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esa época recuerdo que leía comics y algunos cuentos infantiles, y luego se los contaba a Sofía y ella me miraba, sentada sobre el jardín, riéndose mucho cuando hacía algún gesto que representara la acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, poco a poco, las tardes se convirtieron en mis momentos preferidos, y recuerdo que estaba intranquilo hasta que Sofía salía de su casa, siempre sonriente y lista para jugar a lo que sea, recién entonces yo era feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque a esa edad yo no me daba cuenta, fue con Sofía que empezó a formarse mi carácter tonto y enamoradizo. Porque si, debo admitir que siempre he sido como una quinceañera (versión masculina), que se enamora de una chica que ve aparecer de la nada, de sus ojos, sus labios, su voz, o cualquier detalle, y empiezo a alucinar toda una historia con ella, aunque sé que probablemente nunca más la veré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, la cosa es que la chiquita me gustaba, o algo así, porque a esa edad aun no se sabe muy bien qué es eso, y además estaba eso de la timidez extrema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así como Sofía fue la primera muchachita que hizo que sintiera algo, fue también la primera que se fue. La primera que me hizo imaginar mil historias y sentirme en el aire, para después dejarme totalmente bobo y abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que eso no fue decisión de ella. Lo único que supimos era que tenía que mudarse, y que en una semana se iría. Me sentía triste, tristísimo. Y entonces hice algo que, la verdad, no recordaba, pero ahora que viene a mi mente me sorprende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que le escribí una carta a Sofía. No tengo idea de lo que escribí y no puedo imaginarme que pude haber escrito a esa edad. Sólo sé que tenía pensado darle la carta el último día. (Años más tarde, ya de joven, haría otra carta, para otra persona. Algo que, tal vez, algún día contaré).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ese momento llegó, me moría de la pena y los nervios, hasta que Sofía le rogó a su mamá que nos dejara ir a ver al ratoncito, para que se despida de él. (Se me vino toda la nostalgia mientras escribí este párrafo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí nos quedamos, jugando un ratito, mientras yo tenía la carta en el bolsillo. Hasta que nos llamaron. Entonces Sofía me miró y me dio el más dulce abrazo de mi vida. Y yo le respondí, totalmente rojo y nervioso, con un besito, para después salir corriendo muerto de la vergüenza. Corrí y corrí, pese a los bronquios, con la carta ya en ese momento en mis manos y los ojos aguados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya no pude seguir, me quedé sentado en un parque por un largo rato, hasta que apareció mi papá, que justo había llegado a verme. Y supongo que mi mamá le había explicado, porque solo me sonrió y me cargó, sin decirme nada. Creo que esos silencios, en esos momentos, siempre se agradecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a mi casa Sofía ya se había ido. Fui a mi cama y lloré un rato, para después quedarme dormido. Después de eso volví a mis tardes solitarias y empecé con los recuerdos y con los mundos inventados, muchas veces ideales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pasaron los años, y no volví a ver a Sofía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero conforme pasó el tiempo, me fui dando cuenta, cada vez más, que gracias a un ratoncito, y sobretodo gracias a Sofía, fue (mal que bien) que escribí mis primeras líneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y gracias a ella, también, aprendí que un cariño sincero, aunque sea temprano, permanece toda la vida, y no sucumbe al tiempo ni al olvido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-2540570674984325031?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/2540570674984325031/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=2540570674984325031&amp;isPopup=true' title='43 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/2540570674984325031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/2540570674984325031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/04/el-primero-de-esos-recuerdos.html' title='El primero de esos recuerdos'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>43</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-4328888306423108604</id><published>2008-04-11T11:32:00.000-07:00</published><updated>2008-11-22T14:37:13.338-08:00</updated><title type='text'>Encuentros eternos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;(&lt;em&gt;He intentado escribir esto con un estilo distinto. A ver si se nota la diferencia con post anteriores o si se parece a “lo de siempre”. Bueno, ojala al menos se entienda&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de leer algunos posts antiguos, me di cuenta que casi siempre he escrito las cosas que me han dejado mal parado. Por eso decidí escribir esto, porque no siempre me va mal en todo, o al menos no del todo, que, creo, ya es bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, con María me fue bien; o en realidad me fue más que bien, me fue extraordinario. Aunque claro, como es una constante en mi vida, todo terminó muy rápido, porque duró dos semanas. Pero bueno, fueron dos semanas inolvidables, eso no se puede negar. Y fue durante esas dos semanas que tuvimos nuestro segundo encuentro.&lt;br /&gt;Ahora explico porqué segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María y yo nos conocimos creo que desde siempre, pues nuestras familias eran – y son – “amigas” (ambas del norte de Perú). Así que cada vez que nosotros íbamos al norte, o ellos venían a Lima, la pasábamos juntos, y jugábamos o corríamos por ahí todo el tiempo, sobre todo cuando éramos muy niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que así, entre juego y juego, llegó nuestro primer encuentro, que fue distinto al segundo, pero parecido también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teníamos 11 o 12 años y juntos descubrimos, escondidos, algunas cosas nuevas, sorpresivas, quizás intensas, pero dulces, eso si. Ese fue nuestro primer encuentro porque fueron varios días, y algo gracioso que me viene a la mente ahora es que a la hora de comer nos poníamos nerviosos y no hablábamos, sino que engullíamos todo, sin mirarnos, para después salir corriendo de la casa, a “jugar”. Ahora recuerdo todo eso con cariño y con alguna sonrisa. Y se me vienen más recuerdos, pero mejor lo dejamos ahí, porque mejor paso a lo del segundo encuentro y a su diferencia y similitud con el primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después los viaje disminuyeron y aunque entonces nos vimos menos, siempre hubo complicidad y gran confianza, pero nunca tuvimos oportunidad más que para un besito travieso y fugaz, casi como jugando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así pasaron algunos años hasta nuestro segundo encuentro, que fue, como ya dije, distinto al primero, pero muy parecido también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que no se comprende muy bien esto de “distinto pero parecido”, pero creo que al final se entenderá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María y sus padres se iban a vivir a España, a Madrid para empezar. Y creo que estuvieron en lo correcto con eso de “para empezar”, porque ahora ya no están en España, sino en Inglaterra, según supe la última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, la cosa es que se quedaron poco más de dos semanas en mi casa y todo fue genial y dulce y nuevo y dulce otra vez y otras cosas también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(&lt;em&gt;Y acá viene un pequeño, pero creo que necesario paréntesis. En el post pasado conté mi triste y eréctil historia con Mary, y que ella también se quedó en mi casa y que casi pasa algo con ella. Bueno, lo que quiero explicar es que no con todas las que vienen a mi casa o se quedan unos días, pasa lo mismo, solo pasó con estas dos, aunque claro, fueron situaciones totalmente distintas. Así que ninguna señorita que venga, o quiera venir, tema por su integridad, a menos quiera, claro&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron, no podía creer lo linda que estaba María. Siempre lo había sido, pero después de pasar un tiempo sin verla estaba preciosa, y había crecido mucho, y todo le había crecido mucho también. Creo que es la chica más linda con la que tenido algo. No, no creo, estoy seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que el primer día fue todo tranquilo solo retomando algo de confianza, lo que al principio fue algo difícil por lo deslumbrado que estaba, pero con el paso de las horas todo fue como antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al segundo día salimos, porque felizmente yo era el encargado de entretener a la hija de “mis tíos” (de cariño), y ahí si, a solas, comenzó nuestro segundo encuentro. Todo empezó como jugando, aunque suene como canción vieja, pero es la verdad. Entre las bromas y risas de siempre vinieron los roces de mano, los abrazos y luego besos, miles y más lindos e inolvidables cada vez. Y así nos pasamos la tarde y parte de la noche, y creo que así nos hubiéramos pasado la vida, si nos dejaban. Pero no. Siempre teníamos que regresar. Aunque al final, por paradójico que parezca, ya no quisimos salir de la casa. Ahora explico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya al día siguiente volvimos a salir, pero esa vez además de la ternura y el cariño con que nos tratábamos, había algo más, algo que no estuvo presente cuando éramos muy niños: las hormonas; o lo que sea que causa la excitación. Si, era eso, excitación, lo demostramos y lo hablamos, claro que entre risa y risa. Recuerdo que cuando conversamos de ello, María me dijo “ay te pusiste nervioso, estás temblando”, y tuve que recordarle mi tembladera eterna y entonces me dijo “ah verdad, cómo pude olvidarlo” y nos reímos y le dije que por ella me temblaba el corazón, y otras cosas más, en fin, cosas que uno dice en esos momentos y que después recuerda con cierta vergüenza, pero que siempre diré que son frases necesarias en esos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que teníamos que regresar a mi casa y entonces, después de comprobar “superficialmente” que a María las hormonas la estaban afectando mucho, le propuse, con todo el miedo del mundo, que me “visitara” en la noche. Felizmente ella aceptó, claro que después de poner cara de indignación solo para verme sufrir un ratito, porque según ella, así, después de sufrir un poquito, se disfrutan más las cosas. Recuerdo que el resto del camino la pasamos discutiendo, abrazados, ese tema. Yo decía que no, que mejor es simplemente disfrutar, pero María insistía y me decía que no la contradijera que ya vería que tenía razón. Aun espero que tenga razón.&lt;br /&gt;Así empezó todo este segundo encuentro y creo que ya se puede notar que era parecido al primero porque el cariño y la ternura siguieron, pero fue diferente a la vez, porque ya éramos grandes y experimentamos más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces uno no cree en el destino y se queja por ciertas cosas, pero esa vez el destino, o un pésimo arquitecto, o quizás ambos, me ayudaron. ¿Por qué?, porque cualquiera que conozca mi casa sabrá que mi cuarto tiene dos puertas. Si, dos. Una da a la salita donde todas las puertas se encuentran, y la otra da a una habitación para visitas. Que era la habitación de María (porque sus padres se quedaron en otro cuarto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, gracias al destino, a un pésimo arquitecto o lo que sea, María y yo pudimos encontrarnos esa noche y las siguientes, todas las que pudimos, todas las que tuvimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera estuvo llena de nerviosismo pero fue bonita, memorable. Recuerdo que al comienzo estábamos muy conscientes de que éramos personas que se conocían de toda la vida, y al principio fue algo extraño, pero después todo fluyó. Lo que vino después, los días siguientes, fue un desbande total, una sobredosis de cariño, que, creo, es la mejor sobredosis que hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas dos semanas fueron inolvidables. Cuando salíamos íbamos de la mano, felices sin nadie que nos conociera, y en mi casa, escondidos, pero contentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y debo confesar que quizás por una extrema excitación o porque en el fondo sabíamos que teníamos poco tiempo, hicimos el amor dos veces por día durante dos semanas, e incluso algunos días fueron tres. Es cierto. Como también es cierto que perdí muchos kilos, y me quedé muy débil porque casi ni comía. Pero valió la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que lo hacíamos en la mañana, cuando todos estaban fuera, y a veces en las tardes, cuando había oportunidad. Pero las mejores ocasiones eran en las noches, cuando todos dormían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo dejaba la puerta que daba a su cuarto entreabierta, y con la luz apagada simplemente esperaba por ella, muy ansioso, hasta que ella aparecía, con su ropita chiquita, siempre tan fácil de sacar, y me decía que yo tenía suerte que fuera verano, porque sino vendría con buzo y chompa, y yo le decía “ojala qué siempre sea verano en nuestra cama”, y ella solo reía, arrugando la nariz. Y otra vez esa frase de la cama me parece algo tonta, pero, como ya dije, en esos momentos eran frases necesarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo también una noche que casi nos descubren, y pensamos acá se acabó todo, o acá se acabaron nuestras vidas, pero felizmente logramos salir airosos del percance. Era casi medianoche cuando el papá de María había ido a buscarla a su cuarto, y nosotros lo escuchamos. Después vino a mi cuarto, no sé si sospechando algo, o solo por preguntar, pero tuve que abrirle la puerta y decirle que tampoco sabía dónde estaba, aunque claro que lo sabía, la tenía dentro del closet de mi cuarto. Lo único que se me ocurrió fue decirle a su papá que la busque en la cocina y eso hizo, fue cuando María aprovechó para salir por la otra puerta y encontrarse con su papá para decirle que estaba tomando agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, esa vez estuvo cerca. Nos quedamos asustadísimos, pero eso no impidió que termináramos lo que habíamos dejado. “No dejes las cosas a medias” me dijo esa noche María, con una media sonrisa y sus ojos traviesos; “lo que se ha quedado a medias, con el susto, es mi erección”, le dije tratando de ser divertido, y luego la abracé y entonces si que no quedo nada a medias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y recuerdo otra noche en que casi también nos descubren fue cuando nos quedamos totalmente dormidos y ya amanecía, pero felizmente nos despertamos, mi erección y yo, aunque no sé si en ese orden, justo a tiempo para darme cuenta que el sol ya salía y que era mejor postergar un nuevo round para dentro de unas horas y enviar a María a su cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora recuerdo otras cosas de esas “noches secretas”, como las llamaba María, otras situaciones intensas y divertidas, otras frases algo bobas ahora pero necesarias en su tiempo, y tantas otras cosas, pero creo que eso no lo contaré. Es bueno siempre tener recuerditos secretos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo son las cosas, tantas anécdotas en tan poco tiempo, porque a veces así es la vida, te da de porrazo una gran dosis de buena vida, y ya depende de uno aprovecharla, o lamentarse por no hacerlo (como usualmente me ha pasado). Yo aproveché esa oportunidad, estoy seguro de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También hay recuerdos fuera de mi cuarto, fuera de nuestra “base de operaciones” como le llamamos por esas dos semanas. Como cuando un día salimos a comprar gaseosa para el almuerzo en casa y por alguna razón lo olvidamos y regresamos 4 horas después, porque habíamos estado caminando y hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O cuando tomamos más de la cuenta, por Miraflores, y no paramos hasta quedarnos sin un sol, porque toda la noche fue un brindis más que esto no se acaba, aunque sabíamos que ya se acaban las dos semanas; pero eso no importaba, aunque no tuviésemos como regresar a mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O ir al cine y no ver la película en absoluto y luego no saber qué decir cuando nos preguntaban en casa si nos había gustado y si habíamos caminado mucho porque estábamos muy agitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O los “besos picantes” de María, que solo me daba después de que salíamos a comer y ella probaba cantidades industriales de ají.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O… mil cosas más. En fin, tantas cosas que podría contar, pero esto no se acabaría nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que si se acabó fueron las dos semanas, y lo tomamos con mucha calma la verdad, aunque claro, también con cierta tristeza, porque ahí hubo mucho cariño, y perder eso duele, y duele hasta ahora, pero uno aprende a vivir con ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que lo recuerdo todo, sé que fue un lindo segundo encuentro, y no sé si habrá un tercero, eso nunca se sabe, eso depende de los tres, de María, de mi y del destino, y este ultimo siempre trae sorpresas, así que lo más seguro es que quién sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que si sé es que siempre recuerdo a la bella María, y no me avergüenza decir que a veces, en las noches, la busco en mi closet, con la esperanza de que esté ahí, escondida, esperándome. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-4328888306423108604?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/4328888306423108604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=4328888306423108604&amp;isPopup=true' title='40 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4328888306423108604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4328888306423108604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/04/encuentros-eternos.html' title='Encuentros eternos'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-2999438519365528922</id><published>2008-04-02T13:29:00.000-07:00</published><updated>2008-11-22T14:40:08.238-08:00</updated><title type='text'>I am so sweet</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Conozco a Mary de manera inusual. Ha llegado a Lima y se queda en mi casa por unas semanas junto a su enamorado, Paul, con quien hice intercambio escolar tiempo atrás. Son de Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary es alegre, inteligente y muy suelta. Es alta, pelirroja y tiene unos ojos celestes que siempre parecen divertidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomamos confianza rápidamente. Me cae bien. Me divierto con ella. Paul, en cambio, es apático, parece siempre aburrido; pero trato de que todo vaya bien. Años atrás, la relación, o amistad – si tal cosa existió –, entre Paul y yo no terminó de manera adecuada, por lo que ahora intento arreglar las cosas y, si no nos vemos más, que al menos todo haya terminado de forma pacífica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan los días y la relación entre Mary y yo mejora aun más. Ella duda mucho al hablar español, así que llegamos a un tipo de comunicación extraña: ella me habla casi todo el tiempo en ingles y yo hablo en castellano. Paul, por su parte, cuando no salimos, está en la PC todo el tiempo, viendo carros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a los típicos lugares turísticos, y también a bares a beber diversos y variopintos tragos. También hemos salido a discotecas con otros amigos, y ahí Paul ha bebido más de la cuenta y Mary y yo hemos conversado y bromeado, llegando a temas sexuales. Una noche, en Barranco, ella me saca a bailar, y después de negarme fallidamente, salimos a la “pista”. Paul es un despojo humano debido a lo ebrio que está, así que trato de aprovechar un poco la situación. Sin embargo, es Mary quien toma la iniciativa, y a los pocos segundos eso deja de ser un baile, para convertirse en una mezcla de roces y toqueteos realmente descarados. Y yo feliz. Pero es tarde y todos quieren irse ya, así que tenemos que partir. Entonces pienso que en la próxima salida “la hago” de todas maneras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, vamos junto a unos amigos al centro de Lima. Ahí Mary y yo conversamos toda la tarde, y la pasamos muy bien, a ratos parece que yo fuera su enamorado y no Paul, que va siempre a paso lento, como aburrido de todo y prefiere hablar con los demás y fumar. En algún momento me siento mal, porque me dicen que soy mal amigo, pero luego pienso que en realidad Paul no es mi amigo, solo un compañero, o algo así, y que además yo no estoy forzando nada, solo me estoy “dejando llevar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así pasamos los días, conversando, bromeando y riendo todo el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres días antes de que Mary y Paul continúen con su viaje, salimos una vez más. Nuevamente con otros amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y otra vez Paul se emborracha y otra vez Mary se acerca, pero esta vez de manera más directa, demasiado directa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezamos a bromear y cuando Paul está en el baño, ella se sienta en mis piernas y rodea mi cuello con sus brazos, y yo no sé que hacer. Pero una amiga (mía) no nos deja seguir. Rato después, Paul sale de la disco a tomar aire. Yo pido una Frozen Margarita y después de unos sorbos me siento y coloco la copa entre mis piernas. De pronto, Mary se acerca. Mira la copa y nota que mis manos están temblando. Me pregunta qué pasa, y le digo que no se preocupe, que yo siempre tiemblo. Es cierto, mis manos siempre tiemblan un poco. Entonces Mary hace algo que nunca olvidaré: lame el borde de la copa mientras yo aun la tengo sobre mis piernas, a la altura de mi “pequeñez”. Lo hace sin dejar de mirarme, y con una sonrisa increíble. Después, introduce la lengua en el trago y revuelve el hielo con ella mientras me mira a los ojos y yo estoy totalmente sorprendido e inflamado. Pero nuevamente, la misma amiga viene a mi “rescate”, aunque yo quiero matarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo es demasiado extraño, así que decido emborracharme para tener más valor y poder reaccionar ante las arremetidas de Mary.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary me saca a bailar (porque yo nunca saco a bailar) y empieza a decirme que a ella le encante el sexo, y que ha sido el mejor sexo de muchos chicos. En ese momento yo estoy totalmente “rígido” y listo para lo que venga, pero, como siempre, actúo con lentitud, sin decirle nada oportuno en el momento. Lo único que hago para compensar mi silencio es hacerme el loco (aunque se supone que ya estoy loco) y sacar un halls. Pero Mary continúa y me pide uno, así que yo le muestro, a manera de broma, el que tengo en la boca y ella me lo saca con un beso, mientras usa su larga y escurridiza lengua para tomar el caramelo. Yo me quedo sorprendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces pasa lo que casi siempre me pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé si es debido a mi torpeza y lentitud en estos temas, o a que tengo mala suerte, o a que de alguna manera u otra respeto mucho (porque cualquier otro se la hubiera llevado a la cama hacía rato), o quizás la mezcla de todo esto… quién sabe. Pero bueno, Paul entra justo en ese momento, y felizmente no nos ve, pero todo se interrumpe. Todos nuestros amigos se reagrupan, ya no hay oportunidad de nada y yo me siento un tonto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en mi casa, no hago más que dar manotazos de ahogado. Paul se queda dormido al segundo. Entonces yo espero a que Mary entre al baño – que está al lado de mi cuarto – para hacer el último intento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero unos minutos como un idiota, tratando de hacerme el distraído, hasta que ella llega. Entra al baño y permanece unos minutos. Cuando sale me mira y yo solo le hago un gesto con las cejas, mientras retrocedo y me siento en mi cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary se acerca. Yo solo le sonrió mientras la sangre empieza a bajar nuevamente. No digo nada. Entonces escuchamos que Paul tose y luego oímos algunos pasos.&lt;br /&gt;Mary me da un beso cortito, fugaz y me dice “you are so sweet” y luego me da una palmadita en la mejilla, y se va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo me quedo pensando toda la noche en las cosas que debí decir o hacer y me doy cuenta entonces que debo dejar de pensar tanto y actuar más, para no terminar así, como tantas otras noches, con oportunidades perdidas y erecciones vanas.&lt;br /&gt;Y me doy cuenta que soy un perfecto cojudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero al menos, me queda el consuelo de ser un cojudo dulce.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-2999438519365528922?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/2999438519365528922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=2999438519365528922&amp;isPopup=true' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/2999438519365528922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/2999438519365528922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/04/i-am-so-sweet.html' title='I am so sweet'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-8942081915997727960</id><published>2008-03-24T13:14:00.000-07:00</published><updated>2008-11-22T14:38:05.995-08:00</updated><title type='text'>Extrañas primeras veces</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Es de madrugada. Humberto, Germán, Daniel y yo estamos en mi casa. Estamos ebrios. Nos conocemos – realmente – de toda la vida. Somos grandes amigos. De un momento a otro, supongo que por la borrachera, pensamos en salir, pero no sabemos a dónde. De pronto, a alguien se le ocurre que ya es hora de que Daniel pierda la virginidad. Es el único virgen del grupo. Así que sin decirle nada lo llevamos a un prostíbulo que conoce Germán. En el camino, le contamos lo que vamos a hacer. Al principio dice que no, que el prefiere esperar a una chica que no cobre, pero luego le grita al taxista: “maestro voy tirar”. Todos nos reímos, Daniel está más borracho que todos, como usualmente ocurre. Llegamos al local. Entramos. Hay 4 o 5 chicas que se quedan mirándonos a la espera de que las escojamos. Daniel duda, parece que no quiere. Germán, gran conocedor de estos locales, lo anima, y se anima también. Escoge a una chica y pregunta por otra. Le dicen que está “atendiendo”. Germán le dice a Daniel que espere a que salga esa chica. Daniel no responde. Humberto y yo decimos que pasamos, que no queremos “atendernos”. A los pocos minutos que Germán entra con una de las chicas al cuarto, sale la destinada a Daniel. Germán asoma la cabeza por la puerta y ve a Daniel aun dudando, y le grita: “oye apúrate pues, mira que a mi me tocó la más vieja”. Humberto y yo nos morimos de la risa, y entonces las señoritas meretrices nos dicen que si no vamos a atendernos, por favor esperemos afuera. Salimos y dejamos a Daniel y Germán adentro. Después de algunos minutos, sale Daniel con una cara de borracho increíble, y nos dice: “sólo lo hicimos un ratito porque después ya no se me paró”. Entonces, Humberto y yo le damos nuestro apoyo brevemente, para después burlarnos por toda la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Alberto y Cecilia son enamorados desde hace cinco meses. Se quieren. Han aprendido y descubierto muchas cosas juntos, menos una: el sexo. Pero el deseo ya está presente y se vuelve incontrolable. Una tarde, Alberto y Cecilia van a la casa de este, pues su hermano está en la universidad y sus padres trabajan hasta tarde. Entran al cuarto de Alberto y simplemente se dejan llevar. Se abrazan, se besan y las manos empiezan también a hacer su parte. Están nerviosos, pero ambos se dejan llevar por el momento. Alberto se sienta en la parte baja del camarote que comparte con su hermano y Cecilia hace lo mismo. Se miran por unos segundos y sonríen. Están nerviosos. Alberto toma la iniciativa y empieza a besar a Cecilia nuevamente. Esta vez se tocan más, y se echan en la cama. Se desvisten con torpeza, y lo hacen. Después se quedan desvestidos y abrazados, pero de pronto se oyen unos ruidos. Es el hermano de Alberto, Jaime. Alberto y Cecilia no saben que hacer, no tienen tiempo de vestirse, así que se esconden en el closet. Jaime entra junto a su enamorada. Se besan. Ella se pone de rodillas y le brinda placer. Luego se echan a la cama y hacen movimientos y piruetas insospechadas para Alberto y Cecilia, quienes consternados observan y aprenden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Conozco a Marianella a través de unos amigos en el inglés. Parece que no le agrado y, probablemente por ello, ella tampoco me agrada. Salimos en grupo un par de veces. En una de esas oportunidades tomamos más de la cuenta. Marianella se emborracha y empieza a hablarme con total confianza y hasta con simpatía. Me da risa. La próxima vez que nos vemos, ya sobria, vuelve a la indiferencia. Unos amigos me cuentan que, según ella, no le caigo porque hablo poco y a ella le hablo menos, que parece que me aburre su presencia. En la próxima salida propongo ir a tomar. Todos dicen ya. Esta vez si hemos tomado más de lo debido. Cuando me doy cuenta Marianella y yo estamos conversando de lo lindo y riéndonos de no se qué. Cuando me levanto para ir al baño, ella me pregunta a dónde voy, cuando le respondo ella me dice que también quiere ir. Los baños están al fondo de una especie de pasillo. Cuando abro la puerta del baño, siento que alguien se acerca atrás mío, es Marianella. Me besa. Aprovecho la situación y toqueteo. Se deja. Sin soltarnos entramos al baño y nos metemos a un cubículo. La embriaguez me da valor y decido seguir hasta “el final”. Cuando recién empezamos a hacerlo (de pie), entra alguien. Es el encargado de limpieza. Pregunta si todo está bien, seguramente debido al ruido que hemos hecho. Yo le digo que si, y el hombre sale. Entonces, le digo a Marianella que tenemos que salir rápido, mientras me siento acongojado y aliviado a la vez. Acongojado porque no podré seguir disfrutando de esa primera y celestial experiencia. Y aliviado, porque gracias a la interrupción tengo una excusa para mi “primeriza rapidez”.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-8942081915997727960?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/8942081915997727960/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=8942081915997727960&amp;isPopup=true' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/8942081915997727960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/8942081915997727960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/03/extraas-primeras-veces.html' title='Extrañas primeras veces'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-8534219351014519799</id><published>2008-03-15T20:17:00.000-07:00</published><updated>2008-11-22T14:40:35.250-08:00</updated><title type='text'>Lo que nunca sucedió</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es sábado por la noche y hemos salido con unos amigos a tomar algo. Después de un par de copas y de alguna sustancia ilícita, estamos – no sé muy bien cómo – en una discoteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay mucha gente y tenemos que permanecer de pie. Tomamos varias cervezas más y yo empiezo a sentir los estragos del alcohol. De pronto, mientras conversábamos de cualquier cosa, nos encontramos con una amiga, Carla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carla no está sola, viene con un grupo. Nos presenta, pero todos los nombres pasan desapercibidos para mí. Nos juntamos en un solo grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras seguimos bebiendo, empiezan a sonar un reguetón. Las chicas, como tontas, gritan. Una de ellas dice que quiere bailar, que se muere por bailar. Entonces Carla sugiere que baile conmigo. Lo hace porque sabe que odio bailar, no sé bailar y no quiero aprender a bailar. Todos apoyan su iniciativa. Mis amigos siempre hacen eso. En ese instante los odio, pero sonrío. El alcohol ha logrado uno de sus principales efectos en mi: me suelta, me relaja, así que después de tratar de zafarme con elegancia, y obviamente fallando, salgo a bailar – o a morir en el intento –. Mientras me alejo, Carla me dice “cuidado ah”, y sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para suerte mía, sucede algo que siempre me ayuda cuando bailo: hay bastante gente. Eso significa que hay poco espacio para moverse. Mientras veo que los demás del grupo también salen a bailar, decido olvidar mi aversión al baile y pasarla bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica se llama Claudia. Se mueve realmente bien. Es agradable, tiene bonitos ojos, viste un jean extremadamente apretado y sigue al pie de la letra las libidinosas indicaciones del reguetón. Noto que está algo ebria. Me pego a ella, a ver qué pasa. No dice nada y sigue moviéndose divinamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando termina la canción, nos damos cuenta que entre tanto movimiento nos hemos separado del grupo. Entonces yo, tontamente, sugiero ir a buscarlos, Claudia me dice que no, que sigamos bailando. Y así lo hacemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de dos canciones, en las que solo me he dejado llevar, y disfrutado de los movimientos de Claudia, vamos a comprar más cerveza. Cuando estamos en la barra, yo sugiero, supongo que debido a lo ebrio que ya estoy, tomar unos shots de tequila. Ella acepta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los minutos siguientes son una nebulosa. Solo recuerdo seguir bailando y conversando con Claudia, muy juntos, a momentos, demasiado juntos, riendo, jugueteando. Cuando me habla al oídos siento escalofríos; me gusta. Bailamos. Las manos, y otras partes, se juntan, se rozan. Entonces hay un beso, y otro. Pasan los minutos y nos encontramos afuera de la discoteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire fresco me despierta, me devuelve a la tierra. Claudia me sugiere ir a otro lugar, un lugar más tranquilo. Yo, una vez más, estúpido, le pregunto: ¿y los demás? Ella me dice que me olvide, que nos vayamos. Yo solo le digo que ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras esperamos por un taxi, yo creo comprender lo que quiere, pero me da vergüenza estar equivocado. Así que le pregunto si sabe a donde vamos exactamente. Ella me dice que no, que puedo preguntarle al taxista por un lugar cercano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo nunca hago ese tipo de cosas, así que sigo con las dudas, pero mi mente empieza a trabajar. Le digo que creo que sería mejor pasar por una farmacia primero. Ella me dice que si, como quiera… parece que se está cansando de mi estupidez. Entonces me dice “pero vamos ya”, y me dice un par de cosas más. Ahora si estoy 100% seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a un acogedor lugar (así suena más bonito que telo). Y lo hacemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después conversamos un rato. Sus ojos brillan, se ven más bonitos, ella se ve bonita. Tiene una linda sonrisa. Su voz tiene algo de inocencia. Me gusta ese momento, siento una conexión. Pasan los minutos y nos quedamos dormidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al rato y yo despierto. Tomo la coca cola que felizmente compré antes de llegar, y observo a Claudia. Se le ve dulce. Yo, como ya dije, no tengo ese tipo de encuentros furtivos usualmente, así que me emociono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claudia despierta. Tiene pechos pequeños pero firmes, tiene un ombligo graciosísimo, y unas caderas memorables. Mientras me habla, yo pienso en que quiero verla de nuevo, que me gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto se da cuenta de la hora y me dice que se tiene que ir, que su mamá la va a matar. Se viste presurosamente. Yo también me visto y pienso en la forma más adecuada de invitarla a salir, incluso de decirle que me parece linda y que me gusta, que quisiera conocerla más. Pero pienso demasiado, y no sé que decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el taxi, camino a su casa, no sé porqué me cuesta tanto invitarla a salir, sobretodo después de hacer lo que hicimos. Pero así soy yo, y mientras pienso, en un exceso de alucinación, en un futuro juntos, no digo nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el camino conversamos, y surge la pregunta de la edad. Ella me dice que tiene 18, y yo le digo que tengo 21. Entonces Claudia dice algo que me conmueve y remueve en sobremanera: “ah, 21, la misma edad que mi enamorado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante me sorprendo, pero rápidamente sobrellevo todo, y le digo: “aah”. Mientras pienso que felizmente no le dije nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya cerca de su casa, pienso que si Claudia y yo hicimos lo que hicimos, ella no tendría problemas en encontrarnos de nuevo, pero entonces me dice que por favor no le cuente nada a nadie, que esto nunca pasó, que comprenda que si alguien se entera puede decírselo a su enamorado, y podría afectar su relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa última frase me causa gracia, quiero reírme pero me contengo, y le digo que no se preocupe, que jamás diré nada. Ella me agradece y se recuesta en mi hombro mientras pasa sus dedos por mi brazo. Yo solo le sonrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegando a su casa, y antes de bajar del taxi, me dice que ha sido un gusto, y que recuerde que eso nunca sucedió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras yo me dispongo a darle un besito en los labios, ella se apresura y me da uno en la mejilla, y después, junto a una gran sonrisa y un fuerte abrazo, me dice “chau, ya sabes, no digas nada”. Yo le respondo con otro “chau” y le digo que no se preocupe, que nunca pasó nada. Y cierro la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la ventana la veo hacerme un adiós desde la puerta ya abierta de su casa, y la encuentro nuevamente linda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levanto la mano y me despido mientras el taxi reanuda la marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rumbo a mi casa, mientras siento el viento en mi rostro, y presiento que voy a tener un fuerte dolor de cabeza debido al exceso de alcohol, pienso en Claudia, y las razones por las que quiere que esto “jamás haya sucedido”. Pienso también en sus ojos tan bonitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso que quizás mi performance no fue la adecuada, no estuve a la altura (o medidas) de las circunstancias, o que de repente sólo fue un desliz de su parte, que ella quiere a su enamorado. O, finalmente, pienso que tal vez es una mezcla de todas estas razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo sé que no es eso. Sé, en realidad, que en cosas de amor y sexo nada es seguro, que lo que pasó hoy, puede darse de la misma manera pero terminar diferente mañana, y que al final uno nunca sabe para quien trabaja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero con todo y ello, volvería a pasar unas horas con Claudia, solo para poder contemplar una vez más sus hermosos ojos cafés, y poder hacer nuevamente lo que hicimos. Y más. Aunque después tenga que olvidar todo, y tenga que decir que eso nunca sucedió, o simplemente, como tantas otras veces, tenga que callar y contentarme después, con sentarme a escribir y recordar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-8534219351014519799?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/8534219351014519799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=8534219351014519799&amp;isPopup=true' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/8534219351014519799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/8534219351014519799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/03/lo-que-nunca-sucedi.html' title='Lo que nunca sucedió'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-1667585758348322352</id><published>2008-03-06T15:24:00.000-08:00</published><updated>2008-11-22T14:38:56.932-08:00</updated><title type='text'>Confieso que...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que duermo con la televisión prendida porque tengo miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que soy fácilmente “erectable”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que la parte que más me gusta de una mujer es su “backside”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que a veces veo películas bobas y “románticas”, sobretodo las de Drew Barrymore y Julia Stiles (e incluso suspiro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que en la noche del temblor / terremoto de Agosto, mi papá, mi hermano y yo dormimos en el carro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que cuando veo sangre, me dan mareos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que pierdo la paciencia rápidamente y me pongo de mal humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que alguna lágrima se me ha caído escribiendo algunas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que no he sido un bue hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que aunque muchas veces me siento mal, trato de esconder todo al resto haciendo bromas estúpidas o hablando cosas sin sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que casi siempre quiero golpear a las personas que dicen “por algo pasan las cosas” o “Dios sabe porqué hace las cosas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que he pensado en el suicidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que siempre pienso en la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que creo que voy a morir joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que no creo en Dios. (Al menos no en un Dios que necesita del sufrimiento como prueba de fe).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que me es muy difícil demostrar lo que siento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que me gusta la soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que no quisiera quedarme solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que quiero irme de mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que leyendo, escribiendo o durmiendo, me siento fuera de mi casa, del mundo y de la vida. Por eso leo, escribo y duermo mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que después de colgar cada post, pienso “ya fue, ya me aburrí de esto del blog”, pero después escribo algo, solo por escribir, y finalmente termino colgándolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que alucino y fantaseo todo el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que tengo muchas ganas de tener un “LSD Trip”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que tengo cierta simpatía por Fujimori (por razones muy validas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que mis pies huelen mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que me orinaba en la cama hasta los 9 años (o quizás más).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que cuando veo roedores, me subo a una silla (como una señorita).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que veo películas porno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que en más de una oportunidad he aplicado (o al menos intentado aplicar) lo visto en películas porno, con diversos y no siempre satisfactorios resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que hasta hace unos años, en las noches, tomaba un piano pequeño (de juguete), conectaba unos audífonos y empezaba a tocar cualquier cosa y me movía como Fito Páez (aunque obviamente no tocaba como él).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que, por alguna extraña razón, las chicas con pareja me atraen más, y las extranjeras también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que tengo alma de “brichero”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que cuando escucho las dos principales canciones de la U (mi equipo de fútbol), o cuando veo videos de goles y campeonatos pasados, me emociono y se me aguan los ojos. (Y dale U pe).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que me es muy difícil decir “no” (sobretodo si se trata de una mujer con encantos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que no se bailar, pero en los últimos años he “mejorado” un poquitititito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que una señorita venida de EEUU, me enseñó los “placeres” del reguetón (o como se escriba).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que hablo conmigo mismo, y esa voz me dice “tu”, y también, algunas veces, hay una tercera voz. Y muchas veces “discutimos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que puedo pensar dos y a veces tres cosas al mismo tiempo. Y es muy extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que cuando escucho Twist and Shout y algunas otras canciones de Beatles, cuando nadie me ve, muevo la cabeza, sobretodo cuando dicen Wuuuuuuuuuuu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que he intentado algún paso de Mick Jagger, y de Elvis también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que si existiese una bomba-destruye-cumbia, yo la haría detonar. Estoy harto de las putas 4 o 5 canciones que tienen !!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que Tongo corazón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que a veces intento levitar y mover objetos con la mente, pero nunca funciona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Confieso que si estoy solo en mi casa, y en El chavo del 8 o El chapulín colorado sale “la llorona”, algo de “los espíritus chocarreros”, o cualquiera de esos episodios de terror, cambio de canal porque me da miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que hace un tiempo viví unos meses con 8 chicas, y que después de un par de semanas, yo era una chica más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que me gusta la canción I will survive en todas sus versiones, sobretodo la de Cake (que es más rocker), pero cuando escucho la versión de Gloria Gaynor, me siento una loca. (La pondré al final).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que una vez que terminé de escribir esto, surgieron otras dos ideas para postear. Pero una persona que acabo de “conocer” eligió este post.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Confieso que escribir esto, como tantas otras veces, ha sido de cierta forma liberador.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#33ff33;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Confiesa algo puesss.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;color:#33ff33;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-1667585758348322352?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/1667585758348322352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=1667585758348322352&amp;isPopup=true' title='40 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/1667585758348322352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/1667585758348322352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/03/confieso-que-duermo-con-la-televisin.html' title='Confieso que...'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-6578766442161565968</id><published>2008-02-26T17:54:00.000-08:00</published><updated>2008-11-22T14:41:11.349-08:00</updated><title type='text'>The first one</title><content type='html'>Hoy estaba viendo fotos súper antiguas, recordando aquellos tiempos en lo que todo era más sencillo, en los que el futuro era algo lejano y sin importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonreía viéndome en esas fotos, junto a mis amigos del colegio, todos tan contentos, tan divertidos y –sobretodo en los últimos años– tan cómplices. Eran buenos tiempos. Y así, pasando fotos, encontré algunas de Sophie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sophie fue aquella encantadora chica que llegó para cambiarme la vida tal como la conocía. Llegó mitad del año escolar como intercambio de una amiga. Venía de Canadá pero era de familia francesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo la primera vez que la vi, me pareció linda, diferente. Desde ese momento me gustó, pero no le hablé. En esa época yo era extremadamente tímido, estúpidamente tímido, muchísimo más que ahora, así que los primeros días no dije palabra. Pero ella tenía algo, algo que hizo que tomara valor (porque en esa época necesitaba tomar valor para todo) y me acercara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felizmente todo se dio de maravilla. Entramos en confianza rápidamente y nos hicimos amigos. Me encantaba su voz, su delicioso acento, su risa tierna y sincera. Y conforme la conocía más, conforme pasaba más tiempo con ella, me gustaba más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis amigos, que sabían cómo era yo, se dieron cuenta de que algo me pasaba. No podía ser normal, que siendo como era, tuviese tanto interés en una chica y sobretodo se lo demostrara. Entonces empezaron a molestar, a decirme que hiciera algo. Yo me avergonzaba un poco, pero ese valor inusitado que había nacido en mi, me permitió seguir conociendo a Sophie. Aunque claro que yo también sabía que algo me estaba pasando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco todo se hizo más obvio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me di cuenta que solo pensaba en Sophie, que cuando la miraba me deshacía por dentro, que no estaba tranquilo hasta oír su voz, hasta ver sus lindos ojos marrones, entonces me di cuenta que me había enamorado. Y no solo eso: me había enamorado por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese momento todo fue tan nuevo, que era agobiante, sobretodo porque no me animaba a decirle lo que sentía. Solo pasaba las clases sentado a su lado, y los recreos conversando y riendo, adorando ese pelo larguísimo y negro que siempre llevaba suelto; esas mejillas rosadas que a veces se volvían rosadísimas y graciosas; su carita de tontuela y su forma de ser tan encantadora. Tenía sensaciones tan opuestas, sentirme enamorado, feliz estando a su lado; y a la vez atormentado por no decírselo. Aun recuerdo esos momentos, aunque ahora con una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sobretodo tengo presente ese viaje inolvidable que hicimos. Y creo que Inolvidable es la palabra exacta para describir esos días tan añorados, tan lindos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje fue a Cuzco. Por cosas del destino, por ciertas coincidencias, lo hicimos solos ella y yo. Fueron dos semanas junto a Sophie, en los que realmente desfallecía a su lado, queriéndola a más no poder, pero callando, siempre callando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De aquel viaje recuerdo casi todo lo que hicimos. Pero tengo presente sobretodo el Camino Inca y las noches que pasábamos conversando en la plaza de armas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el Camino Inca, tuvimos que dormir en una carpa. Recuerdo que la primera noche estaba nervioso, pensando si tendría el valor de decir o hacer algo, y después, las noches siguientes, pensando, mañana lo hago. Pero no, lo único que hacia era verla dormir mientras pensaba que no podía haber nada mejor en el mundo que estar ahí con ella, a su lado, mirándola, cuidándola. Recuerdo que pensaba “si esto no es estar enamorado, creo que el día que lo esté me muero al instante”. Pero si, estaba enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, el otro recuerdo que tengo presente, es el de nuestras noches conversando en las bancas de la plaza de armas. Durante esas noches, antes de dormir, nos sentábamos frente a la catedral y conversábamos, y reíamos. Una de esas noches, apareció un loco, y se acercó a nosotros. Yo me asusté, pero Sophie se puso de pie y le dijo algo que hizo que se fuera riendo. Yo me avergoncé por mi reacción, pero ella me miró y sonrió, y luego me dio un abrazó. Aun guardo esa sonrisa y aquel abrazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron unas lindas vacaciones, de las mejores que he tenido en la vida, tanto que no quería regresar a Lima nunca más. Quería estar con Sophie siempre, a su lado, mirándola, sintiéndola feliz. Pero tuvimos que volver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya de regreso me di cuenta que a Sophie le quedaba poco tiempo en Lima. Cada día que pasaba, me sentía desesperado, era un día menos que me quedaba con ella. Pero aun así, no tuve el valor de decirle lo que sentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas últimas semanas no me despegaba de ella, y ella, siempre contenta, siempre de buen humor y riéndose de mis estupideces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que tuvimos un pequeño paseo con la clase y salimos de Lima por una semana. Pero Sophie tenía que regresarse dos días antes, para irse a Canadá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No disfruté ese paseo. Cada día que pasaba era un día menos con ella. Estaba deprimido, triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que llegó el día de su partida. Fuimos todos al terminal de buses a dejarla. Al llegar, Sophie me dio un abrazo fortísimo, y quise llorar, pero me contuve. Después, cuando pasamos a dejar sus maletas, me dio otro abrazo, y yo la abracé nerviosamente. Lo que sentí los minutos siguientes fue una desolación total. Hasta que avisaron que era hora de que los pasajeros subieran al bus. No recuerdo bien ese momento, solo sé que fue terrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda la clase se despidió de Sophie. Yo esperé, para ser el último. Entonces nos dimos un abrazo interminable, y ahí lloré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dije nada de lo que tenía planeado, solo dije entre sollozos, chau, cuídate mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sophie subió al bus y se marchó, para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace más de 8 años que la conocí. Nunca volví a verla. Pero siempre la recuerdo, tan linda, tan entrañable. La chica que hizo que quiera ir a Cuzco siempre y para siempre, la chica de la que me enamoré por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las veces que he vuelto, la he tenido presente y la he buscado en cada banca de la plaza, esperando encontrarla, y ansiando que me regale otra vez una sonrisa y una abrazo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-6578766442161565968?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/6578766442161565968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=6578766442161565968&amp;isPopup=true' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/6578766442161565968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/6578766442161565968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/02/hoy-estaba-viendo-fotos-sper-antiguas.html' title='The first one'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-7388543339788697252</id><published>2008-02-11T23:07:00.000-08:00</published><updated>2008-11-22T14:41:47.121-08:00</updated><title type='text'>Silencios que prefiero callar 3 - Carta para Alessandra</title><content type='html'>Querida Alessandra:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo ha pasado el tiempo, hace ya seis años que te conocí. Hace seis años que vi tus ojazos por primera vez, y tu risa que siempre me dio risa también. Pero pese al tiempo, aun recuerdo todo, desde el momento en que nos encontramos (o quizás yo te encontré).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos conocimos en momentos difíciles de nuestras vidas ¿recuerdas?: yo tenía que elegir qué carrera universitaria iba a seguir (en realidad, me veía casi obligado a entrar a ingeniería industrial), y tú, tenías que decidir si te ibas con tu familia a Venezuela (de donde era tu padre) o te quedabas en Lima, sola. Recuerdo que te atormentaba el hecho de separarte de tu familia, pero también te afligía dejar Lima y todo lo que significaba para ti. Felizmente elegiste quedarte, al menos por un tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo también el momento exacto en que te conocí. Fue en ese curso (o taller) del C.C. de la Católica. Entré al salón y, como de costumbre, iba a la última fila, pero entonces te vi. Vi tus ojos negros, tus rulitos encantadores, tus mejillas algo llenitas (porque siempre fuiste cachetona), tu pequeña y risueña boca, tus labios rosaditos y memorables, y vi como levantabas la ceja con ese gesto que siempre me ha gustado (y me gustará) tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun te veo en ese momento, con la mirada perdida en la pizarra, jugando con un lapicero. Entonces noté que a tu lado había un sitio vacío. Dudé un segundo, como siempre, y me senté junto a ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento no te hablé. Pensaba en algo que decir, pero no se me ocurría nada. Felizmente que a mitad de la clase tuvimos que comparar unos trabajos en parejas, y me tocó hacerlo contigo. Entonces pudimos hablar, y nos reímos, sobretodo de errores nuestros y de alguna que otra broma que hice. Fue ahí cuando me reí por primera vez de tu risa inolvidable. Aun sonrió cuando me acuerdo de ella, aun la oigo, querida Alessandra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora que te digo (o escribo) “querida Alessandra”, me doy cuenta que te quise desde ese momento, desde que te vi, desde que escuché tu voz por primera vez. Cómo no quererte. Te veías tan inocente, tan natural, tan encantadora y graciosa, que si pues, era imposible no quererte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y felizmente que te caí bien desde el inicio, porque si no hubiera sido por ti, que en las clases siguientes me diste tanta confianza, no sé si hubiese intentado acercarme. Ya sabes, yo siempre dudando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después dejé de ir a clases. En realidad le había perdido el interés casi a las dos semanas, pero seguía yendo por ti. (Recién te enteras, sólo iba por ti).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces llegó nuestra primera salida, que fue un desastre total, pero que recuerdo con todo el cariño del mundo. Salimos a tomar algo y yo, eternamente torpe, me tropecé y me manché el pantalón con aquel trago que supuestamente me daría valor. En realidad, ese vergonzoso accidente sirvió para que me relajara por completo, gracias a ti, como siempre. Te reíste a más no poder, te doblabas de risa, y te apoyaste en mí, y entonces me abrazaste por primera vez, diciéndome que no me preocupara, que todo estaba bien. Y si, tuviste razón, todo estuvo bien. Fue una noche preciosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de eso inventábamos cualquier cosa para salir, hasta que tomamos total confianza, y ya proponíamos con tranquilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo era risa en esas salidas, y cariño también. Aun no sé por qué, pero todo fue siempre divertido y era como si nos conociéramos de siempre. (Ya se que siempre se dice eso, pero en nuestro caso fue así).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo las veces que caminábamos y caminábamos, hablando de todo, de tantas cosas… siempre teníamos algo que decir, algo de qué sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo también las cosas extrañas que nos pasaban cada vez que salíamos, o las cosas nuevas que siempre nos gustaba probar. Así íbamos creando nuestras anécdotas, como me dijiste una vez, fuimos creando nuestros recuerdos. Y yo lo recuerdo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vez que despertamos en tu sala, sin saber cómo llegamos, y yo tenía un polo súper gay en las manos; el día que te bajaste de ese micro lleno de gente y yo no pude bajar hasta diez cuadras después y te veías tan graciosa corriendo unos metros hasta que hiciste un gesto obsceno y te quedaste parada llamándome al celular; el domingo que te molestaste conmigo porque querías ir a la playa y yo me hice el enfermo (porque no me gusta la playa) y me viste en la tarde con unos amigos por la calle y me enviaste un mensaje que decía “Me mentiste, te jodiste”, y después de leerlo te vi, y corrí tras tuyo y dejé a mis amigos y pasamos el resto de la tarde juntos; el viaje que soñamos un millón de veces y jamás hicimos; tus (verdaderamente) fallidos intentos culinarios, que tantas veces sufrí; las veces que me dijiste que comiera nomás, que habías preparado todo con cariño, y que me aguantara como macho; el sábado que me dijiste que eligiera entre la “U” o tu, y elegí a los dos, viendo el partido contigo, y odiándote porque interrumpías a cada rato; el día que me regalaste ese libro de Bryce, mi libro preferido, el libro que siempre me hará recordarte, el que siempre me hará sentir un Martín Romaña; el día que te hice escuchar a Calamaro y te enamoraste de esa canción que es tu canción; la noche que tomamos tequila como enfermos (nosotros que siempre hemos tomado tan poco) y empezamos a reírnos y de la nada me diste un cabezazo (casual según tu) y me sangró la nariz; las veces que recostabas tu cabeza en mi hombro y que siempre me hacían temblar aunque sea un poquito; y un millón de cosas más, y una infinidad de cariño más…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Este párrafo anterior me salió realmente de corrido… y podría seguir en un párrafo sin fin, con tantas cosas que me vinieron a la mente… pero hay recuerdos que pensados se disfrutan mejor que leídos…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que daría por volver a tenerte aunque sea un minuto a mi lado, en silencio si quieres, pero a mi lado… tantos recuerdos… y siempre tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que ya pasado un tiempo yo estaba totalmente resignado a seguir ingeniería, no tenía otra salida, o quizás no la veía. Y tu, no pudiste quedarte más tiempo en Lima, aunque lo hubieses querido. Pero tu mamá empezó a enseñar en la Universidad de los Andes (en Venezuela) y aunque no te gustaba ese nombre tuviste que ir allá, porque era mejor para ti. Al menos eso te decían. Y tuviste que aceptarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas últimas semanas fueron algo tristes. Sobretodo al principio. Hasta que decidimos aprovechar al máximo lo que nos quedaba de tiempo. Lo hicimos bien, fueron esos tipos de días que uno quisiera que duraran para siempre, pero si pues, todo termina… o casi todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensamos varias veces qué haríamos el último día, cómo nos despediríamos y no se nos ocurría nada. Pero me gustó lo que hicimos. Pasamos toda la tarde juntos, en tu sala, con música de fondo, conversando, sin hacer nada más, tratando de no mencionar que te ibas, hasta que te ayudé a preparar las maletas… ¿recuerdas? Te pedí que me dejaras ropa interior de recuerdo, y me dijiste que me vaya a la mierda, y nos reímos, pero eran risas algo tristes, era imposible seguir ocultando la pena… en ese momento, después de esas leves risas, dejaste caer unas lágrimas. No sabes todo el esfuerzo que tuve que hacer para comportarme… para darte tranquilidad. Hasta que llegó la hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que en algún momento pensamos que era mejor que no vaya al aeropuerto… yo, todo cobarde, incluso evalué aquella salida, pero no, no pude, tenía que verte hasta el último segundo posible. Y así lo hice. (Y aun te veo, en todas partes, Alessandra).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras escribo esto, te siento a mi lado, escucho tu voz, veo tu rostro, tus lindas piernas… estás acá, conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el aeropuerto ya todo era tristeza, se podía sentir, aun con alguna que otra risa de por medio… te ibas, querida Alessandra, te me ibas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los minutos pasaron rápidamente y llegó el momento de despedirnos. No me da vergüenza, aun se me aguan los ojos cuando recuerdo ese instante. Nos miramos por unos segundos, y me dijiste chau, te quiero mucho. Y nos abrazamos, y no temblé, solo cerré los ojos y no nos soltamos por un buen rato. Cayeron lágrimas, mías y tuyas, y luego me miraste y me diste un besito. Fue corto, pero inolvidable. Luego me miraste con los ojos rojizos y la cara algo risueña y levantaste la ceja y me dijiste: ahora si, chau. Suspiré (como una magdalena) y te dije chau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hiciste la cola para pasar a la sala de embarque (o como se diga) y cuando faltaba uno para que te tocara, empezaste a gritar: ¡me escribes, me llamas… chauuu! Me dio risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue la última vez que nos vimos, sonriendo. Y así te recuerdo. (Aunque camino a mi casa fue todo menos risa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que recibí tu llamada apenas llegaste a Venezuela. Después de eso, siempre nos comunicábamos. Sabía más cosas de ti que de las personas que vivían en Lima conmigo. Y nos fuimos acostumbrando a la distancia. Recuerdo también cuando te conté que me cambiaba de ingeniería a comunicaciones y que me había metido a otro curso del C.C. de la Católica, y que también lo había dejado, que en realidad no me gustaba nada, que no sabía que iba a hacer. Entonces me dijiste aquella frase que siempre tengo presente: “el día que encuentres algo que de verdad quieras, que de verdad te importe, no lo dejarás, simplemente no podrás”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si te contara que llevé un par de cursos fuera de la universidad y nunca los terminé, que empecé Comunicaciones pensando que quería publicidad, luego marketing y que ahora me llama la atención el periodismo… qué dirías…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no, Alessandra, no pude ni puedo contártelo. Al menos no como antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace más de cinco años que te me fuiste. Esa fue la primera vez que te perdí. Pero hace un año que te nos fuiste, a todos, querida Alessandra. Y esa fue la segunda vez que te perdí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero recordar lo que sentí en el momento que me enteré de lo que te pasó. No quiero. Y ahí lo dejamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pasó el tiempo, y de alguna manera te recuperé. Te veo siempre, te escucho, te siento. Hicimos bien en crear recuerdos, querida Alessandra, a veces me río solo, en clase, en el carro, y te imagino riéndote, y me da más risa. Y te veo levantando la ceja, y me atonto. Tu levantadita de ceja tiene aun ese efecto en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En unos meses me gradúo, y no sé qué haré con mi vida. Estoy desesperado. Contigo todo hubiese sido más fácil, pero bueno, ya encontraré una salida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora recuerdo siempre tu frase. Y aunque aun no sé qué es lo que realmente quiero en la vida, ya encontré algo que haré por siempre, algo que no podré dejar de hacer: Quererte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo ni quiero dejar de quererte, de pensarte, de tenerte siempre a mi lado, de sentirte en todas partes, mi querida Alessandra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres de lo mejor que me ha pasado en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las tardes eternas, por las caminatas sin fin, por el cariño, por las risas, por las miradas, por tu amor, por tus ojos (y tu cejita), por todo, y sobretodo por ti, por permitirme sonreír con solo pensarte, gracias Ale, cariño, mi amada Alessandra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-7388543339788697252?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/7388543339788697252/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=7388543339788697252&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/7388543339788697252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/7388543339788697252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/02/silencios-que-prefiero-callar-3-carta.html' title='Silencios que prefiero callar 3 - Carta para Alessandra'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-7059158824224944246</id><published>2008-02-02T07:39:00.000-08:00</published><updated>2008-11-22T14:42:08.893-08:00</updated><title type='text'>Silencios eternos - Oportunidades perdidas - Silencios que prefiero callar (2)</title><content type='html'>&lt;em&gt;No pude decirme por un solo titulo&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Santiago está en una discoteca junto a unos amigos, y amigos de estos. De pronto una de las chicas, ya algo ebria, lo abraza y empieza a conversar con él. Pasan los minutos y ambos se quedan callados. Santiago sabe que puede salir algo interesante de ese encuentro, y sabe también que para eso debe mantenerla cerca suyo; sin embargo ya no están abrazados. Santiago piensa en algo que decir, una palabra precisa, una frase inteligente, pero nada, como de costumbre en esos momentos (y en esa época) su mente se queda en blanco. Piensa: qué diría Sabina. Pero el silencio sigue. Pasan los segundos, los minutos, Santiago ve que todo puede irse al tacho. Y así sucede. La chica le dice que regresa en un minuto. Santiago sabe que es mentira. Comprueba todo un rato más tarde, la chica está besándose con uno de sus amigos, Javier. Días después, Javier le cuenta a Santiago que aquella chica ha sido el mejor sexo de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Santiago conoce a Cecilia hace unos meses. Está enamorado de ella, pero no se lo ha dicho. Cecilia es delgada, alta (poco más alta que Santiago), casi siempre usa lazo y tiene un peinado estilo sesentas, es de risa fácil (y cuando ríe arruga la nariz), ojos cafés y dice frases que ella cataloga de “inmortales” (que lo son). Santiago y Cecilia salen a menudo, conversan por horas, ríen, callan, les gusta la música, la literatura, ambos se consideran suicidas potenciales y no se imaginan la vida sin pizza. Son felices juntos. Pero el tiempo pasa y todo se vuelve insoportable para Santiago, sabe que tiene que decirle a Cecilia lo que siente. Necesita hacerlo. Se prepara por semanas, se mentaliza, se da fuerzas, piensa en las palabras que dirá, piensa todo el día en ese momento, sueña despierto con esa ocasión. Son mediados del 2002. Llega el día elegido para confesar su amor y lo más extraño sucede. Santiago había pensado muchas veces en ese instante, y por alguna razón todo estaba sucediendo tal y como lo imagino: el lugar, lo que toman, los temas de conversación, la ropa de él, la ropa de ella, todo. Todo sucede como él lo soñó. Cuando llega el momento clave, el momento de decirlo, Santiago empieza a dudar. Pasan los minutos de manera tortuosa, las palabras no salen, el valor no se presenta. Todo lo soñado sucede hasta ese instante, salvo por el final, que en sueños era perfecto. Santiago no menciona el tema. Y pasa el tiempo. Cinco años después Cecilia vive en Buenos Aires, pero está de visita en Lima. Se encuentra con Santiago, conversan por horas, salen, se divierten, todo es como antes. En la noche, después de unos tequilas, Santiago escucha dos cosas que jamás olvidara. La primera: Cecilia le dice que cuando vivía en Lima quería estar con él. Que siempre lo querrá. La segunda: en seis meses regresa a Lima por unos días, pero no vendrá sola, regresará para casarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Santiago está en el departamento de Germán en una despedida algo improvisada. Se conocen prácticamente desde siempre, son grandes amigos. Germán se va a Alemania. Esa noche le cuenta a Santiago que en realidad no sabe cuando volverá, que quizás se quedé más tiempo que los seis meses permitidos por la visa. Esto toma de sorpresa a Santiago, pero no dice nada, solo le desea lo mejor. Pasan las horas. Al momento de despedirse Santiago abraza brevemente a Germán y dice unas cuantas cosas, no todas las que piensa o siente. Germán se lleva “prestado” un cd de Cake de Santiago. Santiago se queda con un libro de cuentos de García Márquez que es de un tío de Germán. En el fondo cree que lo verá pronto. Está equivocado. Han pasado tres años y Germán sigue por Europa. Cada vez que Santiago pasa por el (ex)departamento de Germán, cada vez que está algo o bastante ebrio, cuando escucha a Sabina, Fito o Calamaro, cada vez que se acuerda del colegio, piensa en su amigo, en su hermano. Piensa en las cosas que no le dijo, en el abrazo fuerte y sincero que no le dio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Santiago vivió con su abuela, su madre y su hermana hasta los quince años. Después empezó a vivir con su padre. Pasan los años y Santiago ve cada vez menos a su Abuela. Cuando la visita (rara vez), en casa de su tía, siente pena, deseos de llevarla consigo a un lugar mejor. Pero sabe que no puede, pues aun es algo joven y no tiene cómo. Quizás por eso no la visita a menudo. La abuela está cada día más débil. Santiago siempre le pregunta a su madre por ella; las respuestas siempre son: está muy bien, es muy fuerte. Santiago sabe que es mentira, que su madre le dice eso por protegerlo, por evitarle la pena. Pasa el tiempo. Es mayo del 2007. En lo que va del año Santiago no recuerda cuando fue la última vez que vio a su abuela, aunque siempre piensa en ella. Se entera que ha sido internada. Decide visitarla. Pasan los días y no lo hace, está entretenido con una persona que ha conocido hace poco; han empezado sus clases, no encuentra tiempo; aunque en el fondo sabe que lo tiene. Es lunes, Santiago está decidido en ir a ver a su abuela antes del viernes, se lo promete a si mismo, se lo jura; quiere verla, necesita hacerlo. El martes recibe una llamada, es su madre, su abuela a muerto. Santiago llora inconteniblemente, tiene pena, furia. Llora a escondidas. Sabe que no pudo despedirse de su abuela, no tuvo el poco respeto de ir a verla antes. No pudo darle un beso, no pudo decirle adiós. Todo quedará en un silencio eterno (eterno y tormentoso). Jamás lo olvidará.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-7059158824224944246?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/7059158824224944246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=7059158824224944246&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/7059158824224944246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/7059158824224944246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/02/silencios-eternos-oportunidades.html' title='Silencios eternos - Oportunidades perdidas - Silencios que prefiero callar (2)'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-4787554765001911025</id><published>2008-01-24T12:40:00.000-08:00</published><updated>2008-01-24T12:43:54.601-08:00</updated><title type='text'>Quisiera, pero...</title><content type='html'>• Quisiera ser músico, pero nunca aprendí a tocar ningún instrumento (salvo la flauta y el bombo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera ser escritor, pero no me gusta lo que escribo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera ser millonario, pero quizá perdería libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera ser libre, pero no sé si llegaré a serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera irme de mi casa, pero no tengo a donde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera viajar por el mundo, pero no tengo cómo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera tener cómo, pero no trabajo (y no se si quisiera hacerlo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera tener buen físico, pero no dejo de comer y no hago ejercicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera que no hayan empleados ni gente pobre, pero a veces soy una mierda con las personas que me sirven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera volver el tiempo atrás y arreglar algunas cosas, pero se que no es posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera haberme despedido de mi abuela, pero fui un hijo de puta que no lo hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera que mi familia se sienta orgullosa de mí, pero creo que me ven como caso perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera vivir, al menos por un tiempo, en Europa, pero aun no hago nada por lograrlo… y cada día se ve más complicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera que haya paz mundial y que todos se pongan de acuerdo, pero odio los trabajos grupales y me es difícil concordar con tres o cuatro personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera no “terminar” tan rápido, pero… ustedes comprenderán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera poder hablar más, pero me gusta callar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera saber cuando callar, pero cuando hablo, muchas veces, hiero a quienes quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera que los próximos meses pasen muy lento, pero el tiempo pasa y en julio me gradúo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera saber que hacer después de graduarme, pero no se me ocurre nada y me siento desesperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera dormir todo el tiempo, pero el tiempo pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera decirte que me gustas, pero no creo que a tu enamorado le guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera escribir o corregir unos cuentos, pero tengo que hacer el trabajo de Producción Gráfica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera hacer el trabajo de Producción Gráfica, pero tengo que hacer el trabajo de Metodología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera hacer el trabajo de Metodología, pero estoy escribiendo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Quisiera nunca haber escrito esto, pero lo posteo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-4787554765001911025?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/4787554765001911025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=4787554765001911025&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4787554765001911025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4787554765001911025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/01/quisiera-pero.html' title='Quisiera, pero...'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-1003307273494470649</id><published>2008-01-15T19:20:00.000-08:00</published><updated>2008-01-21T11:26:27.869-08:00</updated><title type='text'>Las dudas de una nueva vida</title><content type='html'>Pequeño relato escrito hace algunos (varios) años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya había pasado uno de los momentos más difíciles para Joaquín: separarse de sus seres queridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que venía a continuación, cruzar el portal, tenía que hacerlo solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta último momento trató de aferrarse, de cambiar su destino y quedarse con sus seres amados. Sin embargo la suerte estaba echada, y él lo sabía, no tenía más opción que continuar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hora se acercaba y se esforzó lo más que pudo por estar sereno y no mostrar debilidad alguna. Los hombres nunca lloran, le habían dicho, y esas palabras le mantenían firme, al menos eso trataba de demostrar a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día anterior lo había pasado muy nervioso. En la noche empezó a sentir que algo dentro de su estomago se retorcía, lo que no permitió que durmiera. Pasó un par de horas pensando y pensando cómo sería su nueva vida y si le iría bien. Y así, después de tanto pensar, por fin se quedó dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al despertar, lo hizo como casi todos los días, contento y con mucha hambre. Pero a los pocos segundos recordó que ese era el día en que una nueva vida empezaba. De pronto su corazón comenzó a latir rápidamente, sus manos se enfriaron, y perdió el apetito. Deseó no tener que salir de la cama, deseó poder seguir la vida como hasta el día anterior, sin embargo oyó que le decían que ya era hora, que se levantara y se alistase. No respondió, pues quería poder seguir en casa al menos un rato más, sin embargo, a los pocos minutos entraron a buscarlo y tuvo que apresurarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras se vestía recordó que la noche anterior le habían dicho que estaban muy orgullosos por lo que iba a empezar; eso le dio valor y, de alguna manera, le reconfortó. Tenía la confianza y era el orgullo de los suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el camino trató de mantenerse calmo, pues quería demostrar que no tenía miedo. Cuando llegaron al lugar indicado, los nervios empezaron a ganarle, el momento había llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joaquín se quedó parado frente al gran portón que tenía delante de él. Lo hizo por un instante, al lado de las dos personas que lo llevaron al lugar. De pronto, le dijeron que ya era tiempo, que a partir de ese instante seguía solo, era la hora de decir adiós. Joaquín miró al cielo y luego se despidió. Respiró profundamente y empezó la marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, después de haber cruzado el primer gran portón, se encontraba frente a ese portal definitivo. Solo tenía que cruzarlo, pero las dudas volvían a atormentarlo. ¿Qué encontraría ahí? ¿A quienes? ¿Qué le esperaba? Esas y muchas otras preguntas retumbaban en su mente mientras se encontraba parado frente a ese umbral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente respiro hondo, después se paró muy firme, con la frente en alto, y empezó a caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joaquín estaba decidido a enfrentar lo que venía, estaba listo para su primer día de clases en la escuela.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-1003307273494470649?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/1003307273494470649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=1003307273494470649&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/1003307273494470649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/1003307273494470649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/01/las-dudas-de-una-nueva-vida.html' title='Las dudas de una nueva vida'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-7995545382932199791</id><published>2008-01-06T20:36:00.000-08:00</published><updated>2008-01-06T20:56:40.640-08:00</updated><title type='text'>Herencia familiar</title><content type='html'>Post ideado hoy en la tarde, mientras estaba en el carro, rumbo a mi casa (regresando de la casa de mi tia). A ver qué sale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy domingo 6 de enero, celebramos el cumpleaños de mi abuela (paterna) con (casi) toda mi familia. O sea la familia Rodríguez (que es el apellido de mi abuelo pe).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuela falleció hace casi diez años, pero todos la tenemos presente siempre. Es una adoración y un cariño inmenso, inmensurable, pero totalmente sincero y merecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a casa de mi tía, donde fue el almuerzo este año, vi un montón, una cantidad exorbitante de niños, hijos de mis primos y, sobretodo, primas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando recordé lo que tantas otras veces había pensado: la continuación del apellido de la familia (que por lo demás, es un apellido súper común).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé también en cómo hay apellidos que simplemente desaparecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, por parte de mamá, mi abuelo tuvo tres hijas. Yo llevo su apellido (Dueñas), pero mis hijos, si es que los tengo, ya no… y así el apellido se perderá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de mi familia paterna, es algo diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelita y mi abuelo (a quien no conocí porque murió cuando mi papá tenía 10 años), nacieron y vivieron en un lugar llamado Simbal, en Trujillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ocurría a menudo en tiempos pasados, mis abuelos tuvieron muchos hijos: DIEZ.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis tíos(as) son: Margarita, Virginia, Digna, Adelina, Elsira, Nimea (?), Paula, Javier y Abelardo.  El otro hermano es José, mi papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se puede leer, tengo muchas tías: siete. Estás tías, siguiendo la “línea” de mis abuelos, han tenido varios hijos (sobretodo mujeres), y casi todas ya tienen nietos (e incluso bisnietos). Pero estos últimos ya no llevan el apellido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a los hombres, los que se supone que llevaran el apellido, sólo quedan dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abelardo, uno de los hermanos mayores, se fue tras una mujer hace muchos años, antes que yo naciera, y nunca más volvieron a verlo. Todos lo dan por muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, sólo quedan mi tío Javier y mi papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi tío tiene dos hijas y un hijo, Martín. Mi papá, tiene una hija y dos hijos (uno de ellos soy yo, ob-vio).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si reunimos a toda mi familia, somos más de cien. Hoy escuché que una de mis tías tiene, entre nietos y bisnietos, como 16. Creo que mi familia es ninfomanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esos más de cien, sólo quedamos tres hombres que pueden mantener el apellido vivo: mi primo Martín, mi hermano y yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento, a esta edad, no me interesa tener hijos, y muchas veces he pensado que tampoco me interesaría mucho tenerlos en un futuro. Pero quién sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La familia, a manera de broma (espero), nos ha dicho que nos “pongamos las pilas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en la tarde, mientras me divertia y estaba tan a gusto escuchando a mi familia converzar y bromear, y viendo como los niños corrían y jodían como mis primos y yo lo haciamos años atrás, me di cuenta de algo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que sólo nos queda, a los tres encargados, tirar como locos para mantener el apellido, y no borrar de la faz de la tierra a la estirpe de los Rodríguez, que tanto esfuerzo (sobretodo sexual), les costó a mis ancestros crear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(P.D. En realidad, como familia, no vamos a desaparecer. Con tanto niño que vi hoy, y los planes de seguir trayendo más gente al mundo de mis primos, creo que es muy dificil que esto termine. Felizmente.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-7995545382932199791?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/7995545382932199791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=7995545382932199791&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/7995545382932199791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/7995545382932199791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2008/01/herencia-familiar.html' title='Herencia familiar'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-4263510123197130836</id><published>2007-12-08T17:42:00.000-08:00</published><updated>2007-12-08T18:05:10.321-08:00</updated><title type='text'>Citas</title><content type='html'>En la mañana fui a la feria del libro de Miraflores y compré &lt;strong&gt;La última mudanza de Felipe Carrillo&lt;/strong&gt; (Alfredo Bryce Echenique) y &lt;strong&gt;La cuarte espada&lt;/strong&gt; (Santiago roncagliolo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a mi casa, lei, como de costumbre, la parte trasera del libro y luego las dedicatorias y frases que casi siempre se ponen antes de empezar un libro. En el de Bryce encontré una cita chevere. En el de Roncagliolo, que es el que he empezado a leer, él ha escrito algo buenaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas son las citas (o frases):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el libro de Bryce&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;"There are only three things to be done with a woman. You can love her, suffer for her, or turn her into literature." (Lawrence Durrel)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En el de Roncagliolo&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#009900;"&gt;"Los libros son una buena patria para los que no son de ninguna parte"&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;P.D. Para los asiduos de hi5, o cosas por el estilo. Cuando dice "cita preferida", se refieren a este tipo de cosas, no a una salida (date)... esssssssssstupidos(as)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-4263510123197130836?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/4263510123197130836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=4263510123197130836&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4263510123197130836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4263510123197130836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2007/12/citas.html' title='Citas'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-3231490785342882357</id><published>2007-12-05T18:53:00.000-08:00</published><updated>2008-11-22T14:24:58.486-08:00</updated><title type='text'>Rumbo a la biblioteca - Post al vuelo</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Post fugaz. Escrito apenas llegué a mi casa y aun tenía los "sucesos" en la memoria.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía que ir a la biblioteca nacional a ver unas cosillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí de mi casa y en el paradero vi a una tía que parecía Laura Bozzo, y estaba con una mini… (que asquito). En eso llega el bus que pasa por la biblioteca y me subo, y veo que la tía también. Ella se siente adelante mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sabía que llegar me iba a tomar cierto tiempo (debido a la porquería que es el transporte público, el trafico, y Lima en general), empecé a escuchar música en mi cd player (porque &lt;a href="http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2007/11/perd-mi-mejor-amigo_23.html"&gt;ya no tengo iPod… una triste historia&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el cd que tenía era de Joaquín Sabina. Escuché &lt;em&gt;Viridiana&lt;/em&gt; y luego &lt;em&gt;Qué se llama soledad&lt;/em&gt;… y todo bien. Pero fue llegando al paradero de mi querida Universidad de Lima, que empezó el encadenamiento de sucesos extraños que acontecieron (como diría Julio Ramón Ribeyro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bus, como de costumbre, se quedó plantado esperando pasajeros. En eso, la tía empieza a gritar, con una voz gangosa, realmente desagradable (y algo triste): &lt;em&gt;ya pueee avanceeee&lt;/em&gt;. Para esto, empezaba a escuchar &lt;em&gt;Por el boulevard de los sueños rotos&lt;/em&gt;, una canción que me gusta mucho y que finalmente formó parte del entrevero de cosas que vino a continuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo pondré como diálogos. Ahí va: (Sabina / &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Tia&lt;/span&gt; / &lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Cobrador&lt;/span&gt; / &lt;span style="color:#33ff33;"&gt;Conductor&lt;/span&gt; / &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Vendedor&lt;/span&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;En el bulevar de los sueños rotos / vive una dama de poncho rojo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- &lt;/em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ya pueee avanceeee&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;pelo de plata y carne morena / Mestiza ardiente de lengua libre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;oiga ya van como 5 minutos, avance pueeeee&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;- &lt;em&gt;gata valiente de piel de tigre / con voz de rayo de luna llena&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Ya señora ahorita&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Nada de ahorita, apúreseeeeee&lt;/span&gt; (en eso la tía pasa adelante y se sienta justo detrás del conductor)&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Por el bulevar de los sueños rotos / pasan de largo los terremotos / y hay un tequila por cada duda.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Avanza carajooooo&lt;/span&gt; (al conductor)&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#33cc00;"&gt;Tranquilizece&lt;/span&gt; (el bus por fin sigue la ruta)&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Cuando Agustín se sienta al piano / Diego Rivera, lápiz en mano / dibuja a Frida Kahlo desnuda.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ustedes creen que estoy jugando, se demoran en avanzar carajo&lt;/span&gt; (llegamos a otro paradero y el bus nuevamente se queda algunos minutos)&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Todo Javier Pradoooo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yaaa mierdaaa avazaaaaa, ¿acaso estoy paseando?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Se escapó de cárcel de amor / de un delirio de alcohol / de mil noches en vela&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Señora mejor váyase en taxi&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ándate en taxi tu mierda&lt;/span&gt; (al cobrador… en eso sube un vendedor de caramelos)&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Se dejó el corazón en Madrid / ¡quien supiera reír / como llora Chavela!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Señoras y señores, disculpen la molestia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;No, tu no eres ninguna molestia, el que jode es el mierda del cobrador, y tu también&lt;/span&gt; (al conductor) &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;avanza mierdaaa que no quiero llegar a mi casa de noche&lt;/span&gt; (el vendedor de caramelos se mata de risa)&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Por el bulevar de los sueños rotos / desconsolados van los devotos / de San Antonio pidiendo besos&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;span style="color:#33cc00;"&gt;Señora por favor cálmese&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;- &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;No me calmo carajo, qué mierda se creen avancen&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- (entre risas) &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;hace un tiempo estuve por el camino de la perdición y no tengo trabajo fijo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Ponme la mano aquí Macorina / rezan tus fieles por las cantinas / Paloma Negra de los excesos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso tuve que bajar, mientras el vendedor seguía con su discurso y la tía pedía disculpa a los presentes, y añadía que los mierdas eran el cobrador y el conductor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, eso es lo que quería escribir, ese extraño collage de voces que se entremezclaron en el camino a la biblioteca.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-3231490785342882357?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/3231490785342882357/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=3231490785342882357&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/3231490785342882357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/3231490785342882357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2007/12/rumbo-la-biblioteca.html' title='Rumbo a la biblioteca - Post al vuelo'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-4838828076747334315</id><published>2007-12-03T14:56:00.000-08:00</published><updated>2007-12-07T21:33:22.661-08:00</updated><title type='text'>Trabajo fallido de Redacción Periodística</title><content type='html'>En el curso de redacción periodística, la profesora nos dijo que alucinaramos que trabajabamos en un diario, y nos envió de "comisión" a diversos sitios para escribir crónicas periodísticas. A mi me tocó McDonalds.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, debido a ciertas circunstancias (y un &lt;strong&gt;encuentro&lt;/strong&gt;), no pude escribir una crónica (al menos no una periodística), sino que me salió cualquier otra cosa (que hasta ahora no sé que será). Eso es lo que cuelgo a continuación, lo que tuvimos que escribir en clase, mi &lt;strong&gt;trabajo fallido de redacción periodística.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dice así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Ni si quiera tiene titulo)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había desayunado, ni comido nada desde la noche anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya era mediodía cuando llegué a la clase de redacción periodística. A esa hora el hambre me invadía, y se presentaba ante mi como un leve dolor de estomago y algunos sonidos no muy agradables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando entré al salón, que estaba desierto, la profesora me dijo que tenía que ir a algún lugar y escribir sobre éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que sea algún lugar donde haya comida – dije, buscando la oportunidad de comer algo.&lt;br /&gt;- OK, anda a McDonalds – respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que me dirigí al lugar designado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crucé el puente de Javier Prado a paso veloz. Quería comer rápido para poder regresar a la clase y tener tiempo de escribir. Sin embargo, cuando bajaba las escaleras, ya del otro lado de la avenida, me di cuenta que junto a mí estaba Milagros, una chica de mi clase de *****, que aunque siempre me ha parecido simpática, nunca me ha caído muy bien que digamos, sobretodo porqué dice cosas, la verdad, estúpidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, volteó hacia mí. Después de unos&lt;em&gt; holas&lt;/em&gt; me preguntó a dónde iba. Pensé decirle cualquier cosa, para salir rápido del paso y poder por fin irme a comer; pero no se me ocurrió nada. Así que le dije la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Voy a McDonalds porque me muero de hambre – respondí mientras empezaba a acelerar el paso – sólo tengo unos minutos para comer y regresar a clase.&lt;br /&gt;- Está bien, vamos, yo también tengo hambre – me contestó sonriendo y mostrando sus blancos y perfectos dientes, rodeados por esos labios que siempre me han gustado tanto.&lt;br /&gt;- Ya pues, vamos – dije resignado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminamos hablando de lo mal que nos caía el profesor de ***** y de los exámenes finales. Le conté que tenía que escribir algo sobre McDonalds. La miré y me di cuenta que en realidad si era linda: cabellos castaños y crespos, ojos negros y algo rasgados (sin llegar a ser orientales), mejillas que se tornaban brevemente rojizas en cualquier momento, un par de cejas oscuritas y marcadas, y muchas pecas, pecas que de lejos no se notan, pero que de cerca se ven esparcidas alegremente por su rostro, y que parecen agruparse en su respingada nariz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Si tan sólo permaneciera callada&lt;/em&gt;, pensé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noté que ella estaba con un top (o como se llame esa cosa con tiritas en los hombros), y que al caminar rápidamente, sus pechos saltaban armoniosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto sonó su celular. Se detuvo y empezó a buscarlo en su cartera, desesperada. Lo encontró. Mientras seguía parada empezó a hablar; yo le hacía gestos para que caminara, pero ella me decía, con la mano, que la esperase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mierda, puedes caminar y hablar por el celular al mismo tiempo,&lt;/em&gt; dije para &lt;em&gt;mis adentros&lt;/em&gt;. Pero ella nada, sólo hablaba con una tal Cecilia, sobre la exposición que tenían al día siguiente, las diapositivas y las entrevistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de unos minutos, justo cuando estaba a punto de decirle que la esperaba en McDonalds, terminó de hablar. Apúrate, le dije secamente. No podía creer que caminar un par de cuadras nos hubiera tomado tanto tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin llegamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedí una McPollo (versión “castellana” de McChicken), una gaseosa y papás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mi mala suerte, a Milagros se le ocurrió que pidiésemos todo al mismo tiempo, en lugar de ordenar por cuentas separadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de hacer mi pedido, me hice a un lado, esperando a que ella ordenase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedó mirando todas las ofertas que tenía ante sí. Sus ojos recorrían todas las fotos coloridas, mientras su boca se abría levemente y su lengua se asomaba. Era un gesto gracioso, pero empezaba a odiarla. Me moría de hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ay, no sé qué quiero&lt;/em&gt;, me dijo sonriendo. Y nuevamente posó la mirada en las fotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron varios segundos, hasta que arrugó el rostro y dijo: &lt;em&gt;mmm, yo quiero lo mismo&lt;/em&gt;. La odié más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan pronto nos dieron los pedidos pasamos a buscar servilletas, sorbetes (?) y salsas. Yo tomé todo rápido y busqué un lugar donde sentarme. Pero Milagros me pidió que la esperase. &lt;em&gt;Porfaa&lt;/em&gt;, me dijo. &lt;em&gt;OK&lt;/em&gt;, respondí, serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin nos sentamos me di cuenta que había pasado bastante tiempo desde que salí del salón. Empecé a comer velozmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ay, no comas tan rápido pues – me pidió Milagros, mientras tomaba las papas fritas, una por una, lentamente.&lt;br /&gt;- Se me hace tarde, tengo que irme al toque, me has hecho perder mucho tiempo – le contesté.&lt;br /&gt;- Está bien – respondió bajando la voz – yo me como esto camino a la universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentí mal por tratarla así. Pero en realidad no quería perder más tiempo, así que prácticamente engullí todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso, empecé a decir las estupideces que siempre digo cuando quiero aparentar ser gracioso o inteligente, e hice que sonriera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mentras cruzábamos el puente, Milagros comía su McPollo muy contenta. El viento desordenaba sus largos y castaños cabellos, y sus pecas se veían preciosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hay que matricularnos en algún curso juntos en verano, ¿ya? – me dijo mientras el sol hacía que entrecerrara los ojos y me parecía muy linda.&lt;br /&gt;- Ya pues – le respondí después de unos segundos, sin saber si creer en mi respuesta o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D. Felízmente que este trabajo no tenía nota&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-4838828076747334315?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/4838828076747334315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=4838828076747334315&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4838828076747334315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4838828076747334315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2007/12/trabajo-fallido-de-redaccin-periodstica.html' title='Trabajo fallido de Redacción Periodística'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-2058356027270166406</id><published>2007-11-23T19:18:00.000-08:00</published><updated>2007-11-23T19:26:38.821-08:00</updated><title type='text'>Silencios que prefiero callar (1)</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El tocadiscos del abuelo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo a mi abuelo con la misma e imborrable imagen: alto y erguido, los cabellos negros y crespos, la piel algo oscura y las facciones de mulato. Siempre con los gruesos lentes puestos, con zapatos brillantes, pantalones de vestir claros y camisas oscuras. Siempre elegante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo sobretodo el cariño que me tenía, un cariño correspondido y al que se le sumaba mi admiración. (Admiración y cariño que han crecido con el tiempo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había sido boxeador de joven, y gran nadador también. Mi mamá y mi abuela me contaban sus hazañas. Nadie podía permanecer más tiempo bajo el agua; tampoco le ganaban boxeando, era recio, fuerte. Una vez lo esperaron en la calle y lo golpearon entre cinco. Mi abuela me lo contaba, muchos años después, aun preocupada, mientras yo pensaba, con cierto orgullo, que sólo cinco hombres podían vencer a mi abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus últimos años, iba a mi casa a diario a la hora del almuerzo. Siempre me llevaba chocolates, y me preguntaba por el colegio, y me hablaba de fútbol (sobretodo del Alianza, aunque yo soy de la U).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue por esa época que noté que sus manos comenzaban a temblar, y que le empezaba a ser difícil comer. Sus pasos también se habían hecho más lentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, un día, dejó de ir a mi casa. Había enfermado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora era mi madre quien iba a verlo todos los días. Sus otras hijas, a quienes tengo que llamar tías, no lo veían muy a menudo, pese a que vivía a pocas cuadras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tenía once años, o algo así, y quería ir a verlo, pero mi mamá no me dejaba, y mi papá hacía sus mejores esfuerzos por distraerme. Sin embargo, ante tanta insistencia, cedieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cuando entré a la casa de mi abuelo: todo seguía igual, como siempre, como cuando era mucho menor y pasaba los días ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba el gran reloj antiguo, con un péndulo incansable; el cuadro en el que salía mi madre, vestida y peinada de una manera extraña, y recibiendo un ramo de flores; el perchero en el que habían colgados dos sombreros, el televisor inmenso y cuadrado, y el tocadiscos. Todo estaba ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi a mi abuelo echado en la cama. Tenía lo ojos entrecerrados, estaba algo más delgado. Cuando me vio se sentó, y conversamos un instante. Le hablé del tocadiscos, le dije que me acordaba de las canciones que me hacía escuchar cuando era más chico, sobretodo una que era sobre Drácula, y decía draculín, draculón, y le dije que la canción me daba risa, pero después me daba miedo. Mi abuelo sonrió, y me dijo que todas las semanas tenía que comprar un disco nuevo para sorprenderme, para tratar de superar a Drácula, y que nunca lo conseguía, pero que le alegraba que me acordara de las canciones, y me preguntó si me habían gustado los discos de boleros que me había enseñado el año pasado. Tuve que decirle que si. Hablamos un rato más, hasta que tuve que irme, me obligaban a irme. Vengo mañana, le dije. Pero no me dejaron. Volví dos semanas después.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5136243028263687362" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/__628E_Wl0XU/R0eZ0ju71MI/AAAAAAAAAFQ/tIzy1EPwd3M/s320/tocadisc+copy.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Cuando regresé, su voz estaba muy débil, la mirada algo perdida, sus mejillas parecían haberse desinflado. Lo saludé como siempre, con un beso. Nunca lo había visto así, quería llorar, pero me contuve. Llegó un primo, y entre los tres conversamos un rato. La voz de mi abuelo era débil, entrecortada. Cuando tuvo deseos de ir al baño, mi primo y yo intentamos ayudarlo; pero él no quiso, se molestó. Sonreí, sintiendo algo de ternura, pero también pena. Fue y volvió del baño con paso lento, arrastrando los pies, y por primera vez algo encorvado. Hablamos un rato más, hasta que mi madre me dijo que era hora de irnos a la casa. No quería hacerlo, podía dormir en un mueble, o en la silla. Pero mi mamá no quiso. (La comprendo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo nuestra despedida: “Chau, vuelvo en estos días” le dije, mientras le daba un abrazo; “Chau hijito” respondió mi abuelo, y me besó en la frente. Fue la última vez que lo vi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres días después de verlo lo internaron en una clínica. Pero sólo fue por una semana. Durante esos días casi no vi a mi mamá; ella pasaba todo el tiempo, junto a algunas primas, acompañando a mi abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sentía pena; una pena que se mezclaba con rabia. Pensaba en que yo nunca sería con mis padres como las hermanas de mi madre eran con mi abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, mi madre llegó a casa con algunos familiares. Estaba irreconocible, algo mareada. Le habían dado calmantes. Mi abuelo había muerto. Recibí la noticia tranquilo, calmado. Mi actitud me sorprendió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en los funerales y entierro, sentía que muchas de las personas que estaban ahí podían llevar mi sangre, pero no eran más mi familia. Ya nada nos unía. No quería verlos más, ni pensar en ellos, sobretodo cuando me enteré, algún tiempo después, que en lo últimos días de mi abuelo, habían hecho que firmase algunos papeles y que les heredase la casa. No volví a verlos en mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No vi a mi abuelo en su ataúd. No quería. Nunca he tenido interés en ver cadáveres, sobretodo los de mis seres queridos. Prefiero recordarlos con las imágenes que tengo de ellos, imágenes mentales, de recuerdos, de cariño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguí tranquilo todo el tiempo, hasta el momento del entierro. Entonces lloré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pasaron los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, mientras pensaba en mi abuelo, me di cuenta que no tenía ningún recuerdo físico, ni una foto, ni nada de él. Entonces recordé el tocadiscos, las canciones, Drácula. Dudé mucho tiempo, hasta que me decidí; iría a la casa de mi abuelo. Quería, y necesitaba, tener algún recuerdo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a la casa, las personas que me recibieron me parecían lejanas, extrañas. Ellos se sorprendieron al verme, y me dijeron que pasase. Se mostraron algo afectuosos, y mientras entrábamos a la sala me preguntaban por mi mamá, por mi padre, por mis hermanos, por la universidad. Yo sólo respondía “bien, bien”. La sala había cambiado un poco. El gran reloj seguía en su lugar, igual que el cuadro de mi madre, pero el perchero ya no estaba. El televisor tampoco era el mismo, ahora tenían un pantalla plana, rodeado de pequeños parlantes (sistema surround). El tocadiscos tampoco seguía ahí. En su lugar había un equipo de sonido, con parlantes inmensos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y el tocadiscos del abuelo? – pregunté&lt;br /&gt;- Ah, eso ya no se usa ahora pues – respondió una de los personas que tenía al frente – ya no sirve para nada, lo botamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento sentí pena, rabia, odio. Simulé recibir un mensaje al celular, y luego una llamada. Les dije que sólo estaba de paso, que tenía que irme por asuntos de la universidad. Me dijeron que vuelva pronto, que los visitara. Traté de sonreír y me fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cómo, rumbo a mi casa, pensaba en las canciones del tocadiscos, sobretodo en la de Drácula, y pensé que quizás nunca más la oiría. Tenía razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé en mi abuelo, y hablé con él, como lo hago todos los días. Como siempre lo he hecho. Como siempre lo haré.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-2058356027270166406?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/2058356027270166406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=2058356027270166406&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/2058356027270166406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/2058356027270166406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2007/11/silencios-que-prefiero-callar-1_23.html' title='Silencios que prefiero callar (1)'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/__628E_Wl0XU/R0eZ0ju71MI/AAAAAAAAAFQ/tIzy1EPwd3M/s72-c/tocadisc+copy.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-199658771164311371</id><published>2007-11-23T19:09:00.000-08:00</published><updated>2007-11-23T19:15:22.741-08:00</updated><title type='text'>Perdí a mi mejor amigo</title><content type='html'>(Escrito pocos días después del nefasto suceso)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Perdiste a tu mejor amigo”, me dijo una amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era cierto. Aunque no del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdí al que siempre me acompañaba, al que estaba desde la mañana hasta el anochecer, al que me hacía ver la vida de manera distinta, al que me ayudaba a alejarme de la realidad, al que me permitía vivir en mi mundo, al que siempre podía recargarse de energía para estar presente, perdí mi iPod Nano (Sucesor de mis walkmans y cd players).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, en realidad no lo perdí; me lo robaron. Pero prefiero no hablar (o escribir) de ello. La cosa es que no lo tengo más (aunque me quedé con los audífonos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta tenía nombre: “IPOD J” (no soy un enfermo que pone nombre a sus cosas, pero cuando programas el iPod tienes que ponerle un nombre, algunos le ponen el suyo, yo le puse así).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo perdí un lunes en la mañana, bajo penosas y frustrantes circunstancias (y lo dejamos ahí). Cuando llegué a mi casa tome la caja del iPod (que estaba sobre mi el velador), los audífonos y el cargador, y en un acto ceremonial los guardé en un cajón, y dije chau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día, aunque obviamente no me alegraba, por alguna razón no estaba molesto. A ratos me acordaba, pero sonreía sin ganas (para mis adentros) y pensaba en otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recién al día siguiente me di cuenta realmente de la pérdida, y de otras cosas más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me di cuenta que algunos aparatos se vuelven extensiones de nuestro ser, parte de nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salí a la calle, después de dar unos pasos, sentí algo extraño, algo no era igual que todos los días, faltaba algo: la música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras caminaba sólo oía uno que otro carro, o algún otro sonido de personas o animales. Todo era distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba tan acostumbrado a tener los audífonos puestos cuando salía, que eso era lo normal para mi. Puede parecer algo sin sentido, pero es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que debido a la capacidad del iPod podía tener muchísima música a sólo un click. Eso me gustaba, no tenía que cambiar cd’s, ni cambiar las canciones en mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese aparatito tenía a Fito Paez y Jimi Hendrix, Calamaro y Nirvana, Beatles y Pablo Milanés, Silvio Rodríguez y Rolling Stones, Sabina y Led Zeppelin, Charly Garcia y Chabuca Granda, El tri y Caetano Veloso, Mercedes Sosa y Queen, Santana y el zambo Cavero, Aterciopelados y Bob Marley… etc., etc., etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía bajarme una canción en tres minutos y tenerla en el iPod al instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo discos que salían a la venta un lunes, por ejemplo, en sus respectivos países, y el martes en la tarde ya podía estar escuchándolo camino a la universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El iPod cambió la manera en que escuchaba música. Por eso quiero otro ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que recuerdo, tenía sólo un reparo frente a estos aparatos, y los programas de descarga de música en general: quitaban la magia de oír un disco entero; la obra completa. Podía seleccionar las canciones que quería y las otras no escucharlas en mucho tiempo. Pero al hacer eso, no podía pasar lo mismo que con los cd’s: (re)descubrir una canción que al principio no me gustaba y que luego me encantara. Ese era un problema. Pero bueno, nada es perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado tres días desde la trágica pérdida. Estoy pensando en un sucesor de IPOD J, aunque creo que esta vez no será iPod, sino un “mp4”. No lo sé, tengo mis dudas, pero necesito oír música, tenerla de fondo mientras pienso, que complemente mis alucinadas… que sea como siempre... siempre presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera un iPod Video, pero están algo caros. Tal vez otro iPod Nano… pero igual son caritos… pero son Mac… son chéveres… no sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente compre algo más barato, que no sea tan “chevere”, pero bueno podré escuchar música de nuevo. Veremos que pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chau IPOD J… AMIGO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D. Ayer en la noche no tenía sueño, y sentí muchísimas ganas de oír música. Era pasada medianoche. Trataba de dormir, pero pensaba en canciones, y entonces busqué en mis cajones y encontré mi viejo walkman (cd player). Lo miré con gracia y saque de otro cajón los audífonos de mi iPod, encendí la radio de mi viejo amigo, pero no funcionó. Intenté oír un cd, pero las baterías estaban gastadas. Saqué las pilas del control remoto de mi TV, y por fin pude escuchar el cd que había dejado puesto desde hacia casi un año: El regreso, de Andrés Calamaro. Luego puse otros cd’s y pasó lo que hace mucho tiempo no pasaba: redescubrí una canción (una versión en vivo, en realidad) y no podía creer que había pasado tanto tiempo sin oírla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y llegué a la conclusión que la música es un vicio… tal vez el mejor de todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-199658771164311371?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/199658771164311371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=199658771164311371&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/199658771164311371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/199658771164311371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2007/11/perd-mi-mejor-amigo_23.html' title='Perdí a mi mejor amigo'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-5098929948039121280</id><published>2007-11-10T13:37:00.000-08:00</published><updated>2007-11-10T14:12:42.615-08:00</updated><title type='text'>Update... meses después</title><content type='html'>Como suponía no volví a escribir nada en este blog, pero lo mantuve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas escribí el primer post, bloqueé la página, o sea restringí el acceso a cualquier persona que no sea yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a escribir, porque de nuevo tengo la idea de colgar posts.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo los nuevos blogs de algunos amigos, y tienen cosas cheveres, así que de repente a mi me sale algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un amigo eliminó el suyo hace poco, me dijo que no sabía como se hacía para que la gente lea los blogs de personas "normales"; que a lo mucho lo lee el mismo dueño y uno que otro amigo (como yo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, mucha gente escribe sólo por el placer de hacerlo, y mantener un pequeño registro de cosas que pensó o creó... sin importar si alguien más lo lee o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al menos, en principio, ese es mi caso. No tengo muchas esperanzas de que este blog tenga más lectores que yo, y algún amigo al que le avise que esto existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad tengo muchas dudas si vuelva a escribir algún post más además de este... pero quién sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mientras, lo vuelvo a poner a acceso libre... y espero que siga así por mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chau (a mi mismo)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-5098929948039121280?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/5098929948039121280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=5098929948039121280&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/5098929948039121280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/5098929948039121280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2007/11/update-meses-despus.html' title='Update... meses después'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3644415399641127893.post-4093124660818116415</id><published>2007-07-29T19:08:00.000-07:00</published><updated>2007-11-17T20:44:29.092-08:00</updated><title type='text'>El primero...</title><content type='html'>He creado como 6 o 7 blogs antes, y ninguno pasó de la semana de vida... les perdí el interés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días revisé blogs, y me parecieron interesantes... vi los de dos amigos, y creo q me gustaron... pero también he visto blogs en los que escriben cosas como "hoy desayuné pan con huevo... miré televisión 8 horas, y me fui a dormir"... me parecían muy tontos, pero luego me di cuenta que si yo tenía un blog, probablemente escribiría cosas así... nuevamente tenía el interés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy domingo, me encontré con un blog (&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;a href="http://luisipa.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-family:'Times New Roman';"&gt;http://luisipa.blogspot.com/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;)... y me gustó... y leí esto:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Ayer, estaba hablando con una amiga de aquí, del blog. Me decía, algo acongojada, que muchas veces tenía las ganas de poner algunas cosas personales, pero, justamente por eso, muchas veces se arrepentía y que, quizá, la gente se sentiría apenada por “sus huevadas”. Le dije que un blog era un diario personal que se hace público por Internet, así que &lt;strong&gt;cuando uno escribe aquí, lo hace para poner, justamente, sus huevadas, y la gente que entra, entra a leer, eso mismo, nuestras huevadas&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Me gustó lo que decía... además, Huevadas... eso si puedo hacer, eso si puedo escribir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Salvo cuando mencione a otras personas, que admire, que me interesen, el resto serán huevadas... y si alguién (aunque probablemente nadie), después de leer esto dice "qué huevada"... pues sepáse que, en principio, fue esa la intención.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;P.D. En realidad no tengo esperanza alguna de que mucha (o poca) gente lea esto... pero me parece un ejercicio interesante escribir en un blog... a ver qué pasa&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3644415399641127893-4093124660818116415?l=perdonenlatristeza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/feeds/4093124660818116415/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3644415399641127893&amp;postID=4093124660818116415&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4093124660818116415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3644415399641127893/posts/default/4093124660818116415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://perdonenlatristeza.blogspot.com/2007/07/el-primero.html' title='El primero...'/><author><name>Jose Rodriguez Dueñas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07338227422033220990</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/__628E_Wl0XU/Sfua3VmAlNI/AAAAAAAAAMY/8Pq9dt0rtvo/S220/Josee.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
